Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia. CC OO y UGT plantean un lema contundente este Primero de Mayo: junto a la reivindicación habitual que pelean convenio a convenio, mejores condiciones retributivas para la clase trabajadora, las centrales alertan del ascenso de la ultraderecha —un movimiento político que les desprecia— y del desorbitado precio de las casas —que debilita el poder adquisitivo de tantas personas—. Dicen que por eso han elegido Málaga, ciudad paradigma de los problemas para acceder a una vivienda en España, para la principal manifestación por el Día del Trabajo, una protesta que coincide con el día en el que arranca la campaña electoral en Andalucía. Esta es una de las 80 ciudades en las que los dos grandes sindicatos llaman a la movilización a lo largo del día.Seguir leyendo