Jamás una lesión fue más oportuna. El pasado 30 de noviembre se paró el corazón de todos los aficionados y las aficionadas del FC Barcelona al leer en los medios que la mejor jugadora del mundo, Aitana Bonmati, había sufrido una lesión de gravedad durante un entrenamiento con la selección española de fútbol. Los primeros pronósticos no eran nada buenos y poco después se confirmó que la crack tenía que pasar por el quirófano para solventar una fractura transidemal del peroné de su tobillo izquierdo. Por delante, cinco largos meses hasta volver a hacer lo que más le gusta, jugar al fútbol, algo que para el 99% de los y las futbolistas es la peor de las noticias, pero que para Aitana, sin ella saberlo en ese momento, era quizá lo mejor que le podía pasar, y lo que su cuerpo y su cabeza necesitaba.Leer más]]>