El hombre más rico del mundo, sentado en un estrado, frente a un jurado en Oakland, California. Diciendo que le robaron su propia idea. Esa idea era OpenAI.El martes 28 de abril, Elon Musk declaró en el primer día del juicio formal contra la empresa que él mismo ayudó a fundar. Y no fue nada aburrido.«La idea fue mía»Musk no anduvo con rodeos. Ante el jurado, declaró que él concibió la idea de OpenAI, le dio nombre, reclutó a las personas clave, compartió sus conocimientos con ellas y aportó todo el financiamiento inicial.Eso es mucho crédito para reclamar de golpe.Pero va más allá de un asunto de ego. Según Musk, OpenAI nació con una promesa muy clara: sería una organización sin fines de lucro cuya tecnología «pertenecería al mundo».Una especie de bien público digital, diseñado para que la inteligencia artificial beneficiara a toda la humanidad y no a unos cuantos accionistas. Eso, dice Musk, ya no existe.De laboratorio idealista a máquina de hacer dineroOpenAI fue fundada en 2015 por un grupo pequeño de personas, entre ellas Musk y Sam Altman. En aquel entonces el proyecto tenía algo casi romántico: un laboratorio de investigación independiente, sin ataduras corporativas, enfocado en desarrollar IA segura para el beneficio de todos.Las cosas cambiaron en 2019. OpenAI creó una filial comercial, argumentando que necesitaba dinero para comprar poder computacional y pagar a científicos de primer nivel, para poder competir con gigantes como Google DeepMind.Luego llegó Microsoft. Y su inversión de $10 mil millones de dólares en enero de 2023. Y con eso, el sueño sin fines de lucro empezó a verse muy, muy lejano.Musk lo resume así: los directivos convirtieron una fundación de caridad en una máquina de generar riqueza personal. Para ellos, para Microsoft, para los inversores. No para el mundo.«Si permitimos robar una fundación…»La frase más impactante del día vino del propio Musk en el estrado.«Si hacemos que sea aceptable saquear una fundación de caridad, destruiremos los cimientos de toda la filantropía en Estados Unidos», dijo.Es un argumento poderoso, hay que reconocerlo. No habla solo de sus millones perdidos —que no son pocos, al menos $38 millones de dólares aportados antes de irse en 2018—, sino de algo más amplio: qué pasa cuando una organización cambia sus reglas del juego después de recibir el dinero.Musk pide que el tribunal revierta la conversión a empresa con fines de lucro, que Sam Altman y Greg Brockman sean removidos de sus cargos, y que los fondos regresen a la parte sin fines de lucro.También exige hasta $150 mil millones de dólares en daños, curiosamente con la intención de que ese dinero vaya al brazo caritativo de OpenAI.Pero OpenAI tiene su propia versiónEl abogado de OpenAI y Altman, William Savitt, ofreció una narrativa completamente diferente ante el jurado.Según Savitt, fue el propio Musk quien quería convertir OpenAI en negocio. En 2017, según documentos internos, Musk propuso que la organización adoptara una estructura con fines de lucro —una que él podría eventualmente dirigir como CEO. Cuando no obtuvo el control mayoritario ni las acciones que quería, se fue.Y años después, cuando OpenAI se convirtió en una de las empresas de IA más influyentes del planeta, presentó la demanda.La postura de OpenAI es directa: Musk quería «las llaves del reino», no las obtuvo, y por eso está en ese tribunal hoy.¿Qué viene ahora?El juicio apenas empieza. Musk continuó su testimonio el miércoles 29 de abril. Hay mucho por delante: documentos internos, declaraciones de testigos, y un jurado que tendrá que decidir quién está diciendo la verdad sobre lo que realmente prometió OpenAI hace una década.Lo que sí es claro es que el resultado de este caso podría redefinir cómo funcionan las organizaciones sin fines de lucro en el sector tecnológico. No solo en Estados Unidos. En todo el mundo.Porque si OpenAI puede cambiar sus reglas a mitad del camino sin consecuencias… ¿quién garantiza que cualquier otra «fundación tecnológica para el bien de la humanidad» no hará lo mismo?Esa es la pregunta que queda flotando en el aire, mucho después de que se apague el escándalo mediático.Fuente: ReutersThe post Musk declara en el juicio contra OpenAI: «Yo tuve la idea, ellos se la quedaron» first appeared on PasionMóvil.