El muchas veces cuestionado modelo urbanístico de Benidorm con sus rascacielos gigantes resulta más « sostenible » que el de otros destinos turísticos comparables, en concreto, Marbella , extendido y disperso, en horizontal. Así lo cree al menos el geólogo Antonio Giraldo. Para sostener ese argumento, este divulgador en redes sociales ha cotejado y comparado la superficie que requieren ambas ciudades que, aunque tienen un censo diferente -75.000 y 156.000 habitantes, respectivamente- acogen en temporada alta como ahora a tantos visitantes que alcanzan las 400.000 personas, una población flotante similar. Puestos ambos urbanismos sobre el mapa, se ve una gran diferencia. «Y por esto, el modelo de Benidorm, por mucho que se critique, es el paradigma de la sostenibilidad: lo mismo, pero consumiendo mucho menos », afirma este experto. «Aunque no os lo creáis, las dos imágenes están tomadas a la misma escala. Mejor le hubiera ido a la maltratada costa española si hubiéramos tenido más Benidorms y muchas menos Marbellas. Y lo mejor es que Benidorm funciona tanto o mejor que Marbella. Un éxito como pocos», analiza Giraldo. Según su análisis, de haber seguido esa lógica vertical de la capital turística de la Costa Blanca alicantina para alojar a toda la población estacional que ahora hay en las costas españolas , se estaría ocupando del orden de una décima parte de lo que ahora y, por lo tanto, se podían «haber conservado cientos de esos kilómetros de costa en su estado natural». No obstante, Giraldo tampoco generaliza ni atribuye a los rascacielos únicamente virtudes en todo espacio y situación, per se: «Entiéndase como modelo de densidad frente a modelo de dispersión; esto no exime de otros malos vicios que hemos adolecido». Experiencia profesional tiene también en el ámbito municipal, como concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid y portavoz en la Comisión Permanente Ordinaria de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, además de en otros ámbitos de la gestión pública y política de su partido. «La costa española de los rascacielos es mucho más respetuosa con la costa española, que la costa española de los campos de golf , por muchos arbolitos que tengan. Deal with it», afirma. Aunque hace tiempo que defiende las ventajas de este 'skyline' del conocido como 'Manhattan' del Mediterráneo, este geólogo redifunde también opiniones de otros especialistas, como ha hecho esta misma semana con un podcast de los arquitectos Pedro Torrijos y Esmeralda Martínez . Tras recorrer sus calles, dicen «entender cómo Pedro Zaragoza , alcalde de Benidorm, apostó por el turismo para impulsar a su localidad aprovechando sus grandes recursos naturales: Su playa y su clima amable durante todo el año». Y recuerdan que el primer Plan General de Ordenación Urbana de España se aprueba precisamente en este municipio en 1956. En esta visita, sopesan sus pros y contras y si es un modelo urbanístico eficiente. Pasean por el centro histórico y el Ayuntamiento, «el único rascacielos tumbado de la ciudad que recuerda a los 'estribanubes' de Lissitzky en la Unión Soviética». No obstante, en el hilo original de Giraldo en X, de hace más tiempo, no faltan tampoco quienes discrepan de esta tesis, con el argumento de que junto a Benidorm no se ha frenado tampoco el urbanismo horizontal similar al de Marbella, el de adosados y bungalós de dos plantas, en municipios vecinos como Alfaz del Pi o Calpe .