En esta época del año, uno de los mayores disfrutes para muchos es tomar algo fresquito en una terraza . El café de por la mañana, la caña de antes de comer o el refresco a media tarde, sea lo que sea, lo importante es hacerlo al aire libre disfrutando del ambiente que se vive en primavera y verano. Sobre el café, muchos lo toman para desayunar, a media mañana, después de comer e incluso por la tarde pero, en varias terrazas de Madrid , muchos ya no pueden elegir cualquier hora del día para poder disfrutarlo en la terraza de un bar o restaurante. Esto es lo que recogen medios como Telemadrid, donde han comprobado que, al pedir un café en una terraza de la Plaza de Santa Ana, desde el establecimiento les han indicado que solo podrán estar sentados en esa mesa hasta las 12 del mediodía . ¿El motivo? A partir de esa hora los sitios de la terraza quedan reservados para «muchos turistas, muchas personas que llegan a Madrid y que dan mucho más dinero a los hosteleros porque en esa ocasión no se están pidiendo un café estando en la mesa un par de horas, sino que directamente ya piden un menú o tiran de carta», afirman desde el citado medio. Esta es la decisión que están tomando muchos hosteleros para intentar sacar el mayo beneficio posible y rentabilizar sus negocios. En la otra cara de la moneda, las personas locales que viven en la zona, se quejan de que solo se tenga en cuenta al turista y de no poder tomarse solo un café tranquilamente en un terraza a la hora que les apetezca y quedarse un rato de relax en su propia ciudad. Así, bares y restaurantes madrileños ya se niegan a servir cafés en la terraza a partir de ciertas horas, invitando a los consumidores a tomarlo en la barra o que lo pidan para llevar . De este modo, dejan hueco en las mesas del exterior, que son las más solicitadas en este momento del año, para los consumidores extranjeros que comen mucho más temprano, o para cualquiera que quiera comer a partir del mediodía. Un hostelero ha explicado al citado medio madrileño por qué se llevan a cabo este tipo de estrategias : «Una mesa con un café son tres euros, una mesa de cuatro personas comiendo son 80-90 euros, y hay que sacar mucho dinero para pagar muchos impuestos para pagar educación y sanidad», empieza diciendo a la cadena local. «Es que el japonés empieza a comer a las 12 del mediodía y te pide unas navajas, te pide unas zamburiñas y te pide unos caracoles... El español se acaba de levantar muchas veces, porque suele ser el que vive por aquí de la vida alegre y van por la tarde, y a las 12.30 quiere una barrita con tomate que vale tres pavos y yo ya tengo las planchas llenas de sardinas. Te lo va a hacer Rita» , termina de exponer de forma tajante el hostelero.