Iberdrola arranca el curso con más de 20.000 millones de euros de liquidez después de un verano en el que ha hecho un despliegue de operaciones financieras de deuda y capital sin precedentes. Sólo en el mes de julio se concretaron diversos movimientos multimillonarios con la idea final de invertir en entornos estables, con Reino Unido y Estados Unidos como destinos preferentes, y en plenas negociaciones con el regulador español sobre el marco retributivo. Seguir leyendo