Las familias de alumnos con TEA no saben si tendrán 'profes sombra' este curso: "La situación es de desamparo"

Wait 5 sec.

Apenas quedan dos semanas para que el curso escolar dé el pistoletazo de salida en Andalucía. Las familias ultiman ya los detalles y preparan las mochilas de los niños con libros y materiales en una 'vuelta al cole' que no será barata, ni mucho menos. Sin embargo, no todas las familias tienen las mismas preocupaciones. En los últimos años, el sistema educativo ha dado grandes pasos hacia la igualdad e integración de los alumnos. Sin embargo, todavía existen algunas grietas.Una de ellas afecta especialmente a las familias de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), aunque indirectamente también tiene repercusión en el resto de alumnos, como reconocen los propios padres de estos niños. El pasado mes de julio se produjo un conflicto entre la Federación Autismo Andalucía y la Consejería de Desarrollo Educativo y FP mientras se negociaba la renovación del convenio que regulaba la figura de los asistentes de aula o 'profesores sombra'. Hasta ahora, a estas personas las buscaban las familias para que, de forma voluntaria, ayudasen a los menores con TEA.[articles:338078]No obstante, la Federación decidió romper relaciones con el departamento de María del Carmen Castillo al considerar que este personal debía ser sufragado con fondos propios de la Junta de Andalucía, ya que este voluntariado podría favorecer la economía sumergida. La federación considera que este modelo provoca que las familias gratifiquen 'en negro' a las personas que ejercen de asistentes de aula y apunta, en la misma línea, que estos voluntarios no cotizan. Ante esta situación se produjo una división dentro de las diferentes asociaciones de niños con Autismo, ya que varias de ellas se opusieron a la decisión de la Federación al considerar que no firmar el nuevo convenio dejaba a las familias desprotegidas.Estrella es una de las madres afectadas por la situación. En unos días, su hija de cinco años volverá a su colegio de Sanlúcar de Barrameda. Pero, de momento, el regreso a las aulas está repleto de incertidumbre. Su pequeña tiene TEA y no es verbal. "Es un alma libre", dice su madre. No obstante, Estrella consideró que lo mejor era un aula ordinaria porque al estar con niños neurotípicos podía beneficiarse observando patrones. "Ha supuesto muchísima mejoría", afirma.Esta sanluqueña asegura que la sensación es de "desamparo" para el curso.   MANU GARCÍAEl colegio tiene una PTIS para todo el centro, lo que es insuficiente para atender a la menor durante toda la jornada escolar. Además comparte clase con otros 24 alumnos, algo que impide a su profesora realizar una atención personalizada al 100%. El pasado curso, gracias a esta tutora, Estrella conoció la figura de los asistentes de aula y todo estaba encaminado para que su hija afrontara el nuevo curso asistida por esta figura. "Estaba esperanzada, pero de repente en junio vi la noticia y me explicaron que la federación no quería firmar el convenio. Me quedé a cuadros", comenta. Y es que desde el centro ya habían sugerido que, si su hija no atendía y seguía las instrucciones en clase, "lo mismo nos teníamos que plantear otro tipo de escolarización. Eso es lo que me da miedo".La situación de los niños con TEA choca con la que viven otros alumnos, como aquellos que tienen síndrome de Down y con los que sí se ha renovado el convenio. No obstante, estos acuerdos con la Junta siempre se han negociado por separado entre las distintas federaciones. Estrella asegura que se sienten "completamente abandonados" por la Federación después de haber decidido no firmar. "La sensación en julio fue de desamparo. No están pensando en los niños".Las preguntas y, sobre todo, la falta de respuestas, ha llevado a esta sanluqueña a buscar otras opciones. Una de ellas ha sido constituir una nueva federación con la que la Junta podría firmar el convenio y, a partir de ahí, adherirse las asociaciones que lo creyesen conveniente. Sin embargo, tras un ofrecimiento a la Consejería, Fantea no ha recibido respuesta. Estrella insiste en que esta situación no sólo perjudica a su hija. "Si la profesora tiene que salir de la clase a buscar a mi hija, además del riesgo de que se escape los otros 24 alumnos se quedan esperando y perdiendo tiempo".Las familias insisten en que la no renovación del convenio perjudica al resto de alumnos.   MANU GARCÍAMíriam es otra de las madres afectadas. Su hijo está en un colegio de Sevilla y tampoco sabe nada respecto al próximo curso. Explica a este medio que ella firma "un contrato de voluntariado" con la asociación a la que pertenece para que la terapeuta de su hijo pueda ir a clase como asistente de aula. Para ello, antes ha tenido que solicitar permiso a la dirección del centro, ya que existen colegios que no autorizan la participación de estas figuras. "Estamos desesperados, no sabemos qué hacer", apostilla.Neurotea, una de las tres asociaciones a favor de firmar el convenioUna de las asociaciones que sí quería renovar el convenio es Neurotea. "Nosotros creemos que esa decisión no se puede tomar en julio", dice Arturo Gámez, presidente en funciones de esta asociación: "Si había que hacerlo, tenía que ser en octubre para estar un año luchando para que los recursos estuvieran para el siguiente curso. En dos meses no se va a convocar una oposición ni meter 1.000 empleados nuevos".Esta organización califica empezar el curso sin asistentes de aulas como "una auténtica tragedia para los niños. Tanto para los que tienen TEA como para sus compañeros porque puede provocarles rechazo. Al docente se le desconfigura la clase y los padres de los niños neurotípicos pueden quejarse porque sus niños no están aprendiendo", señala Gámez a lavozdelsur.es.La Consejería asegura que la próxima semana se firmará el convenio, aunque las familias no tienen información.   MANU GARCÍAEn este sentido, Neurotea reconoce que la "ley del voluntariado de Andalucía establece que tiene que ser un servicio gratuito" y, sin embargo, hay familias que tienen que pagar para tener a esta figura y otras, teniendo que pagar, no tienen recursos para hacerlo. No obstante, Gámez cree que hay alternativas como las que ponen en marcha en el País Vasco o la Comunidad Valenciana. En la primera de ellas, los recursos salen directamente del presupuesto de la comunidad. En la segunda, cuando uno pide la ley de dependencia para un hijo, existe una modalidad con la que poder destinar el dinero a estos asistentes de aula.Desde que Neurotea, Altea y Conecta votaron en contra de la decisión de la federación, no han recibido ninguna información sobre el estado del procedimiento. Por su parte, los contactos con la Consejería tampoco han cristalizado. "La Consejería debe dar un golpe en la mesa porque falta muy poco para comenzar el curso". Desde lavozdelsur.es hemos contactado con la Consejería de Desarrollo Educativo y esta ha afirmado que el convenio se va a firmar con la Federación, seguramente la próxima semana. El departamento de Castillo también incluye en su afirmación a las diferentes asociaciones. No obstante, de llevarse a cabo la firma, lo haría pese a que en la Asamblea se votó lo contrario.De momento, Neurotea sigue sin tener conocimiento de nada de esto. "A mí las familias me trasladan que el nivel de afectación de sus hijos es tal que sin apoyo no lo pueden meter en clase porque el director tardaría un día en echarlos. Y los propios padres no están dispuestos a que los niños vayan en esas circunstancias", apunta Gámez, quien ha tenido que recordar a varias familias que en esos casos la Fiscalía de menores puede intervenir.