De espaldas a la era digital: ocho de cada diez farmacias españolas funciona con pósits y wasaps

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Tecnología sí, pero no de puertas adentro. En plena era digital y con la receta electrónica totalmente implantada, ocho de cada diez farmacias españolas siguen funcionando con notas de papel y mensajes de Whatsapp para realizar su gestión interna. Solo hay que dar un vistazo a la rebotica de cualquiera de estos establecimientos , esté ubicado en una gran ciudad o en un entorno rural, para encontrar tableros de corcho estampados de pósits en los que consta desde el recordatorio de la llamada pendiente a un laboratorio para reclamar un fármaco, el teléfono de una clienta a la que avisar para un tratamiento, o la fecha del próximo curso de formación para el personal. Así lo apuntan los resultados de un informe, consultado por ABC y realizado por Media Value , plataforma digital diseñada como intranet para las farmacias, en colaboración con la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, que brinda la primera radiografía del sector a nivel estatal sobre el uso de herramientas digitales en estos establecimientos sanitarios. Según el estudio, en pleno 2025, el 83% de las farmacias de España siguen gestionando sus tareas internas con notas escritas, wasaps –el 80 % de los equipos utiliza este canal de comunicación interna, pese a que el 73 % de los titulares desconoce sus implicaciones legales–, y comunicación oral. «Muchas farmacias se comunican internamente con wasaps sin conocer las implicaciones legales que eso supone en materia de derechos de los empleados a la desconexión digital, ni sobre el manejo adecuado de información confidencial», advierte en declaraciones a ABC Alberto Gómez , CEO de MediaValue y uno de los impulsores de este estudio pionero. La consecuencia directa de esta situación es, según apunta, la «ineficiencia y la desmotivación de los empleados». Ángela González , titular de la farmacia Congosto de Madrid, una de las que ha participado en el estudio, da fe de esta situación y hace un llamamiento a los titulares de estos establecimientos a que «cambien de chip» y hagan un esfuerzo para aumentar el grado de digitalización de sus establecimientos. Sabe de lo que habla porque lo ha experimentado en su día a día. En noviembre de 2020, Ángela tomó las riendas de esta farmacia madrileña, que había estado en manos de otro titular desde hacía casi 40 años, y se decidió a empezar un cambio. Pese a que su botica, como la mayoría, sigue gestionando el día a día con notas de papel y comunicación oral, esta joven farmacéutica ya ha instaurado algunos cambios como la digitalización del calendario y de algunos protocolos. «No podemos funcionar como las boticas del siglo XIX. Con estos cambios agilizamos la gestión y también mejoramos el servicio que prestamos«, señala la farmacéutica. Advierte, asimismo, de la necesidad de dejar de usar los chats internos o wasaps con los empleados. «Siguen activos cuando los te está de vacaciones y eso no puede ser», señala en declaraciones a ABC. Otra de las situaciones a revertir es, según señala, «que la formación del equipo dependa de la voluntad del titular del establecimiento de compartir la información que le llega con sus empleados«. «Deberían tener ellos acceso a la información directamente», apostilla. El informe, en el que han participado titulares y trabajadores de farmacias urbanas y rurales de toda España, revela que tres de cada cinco empleados reconocen que no se sienten motivados en su trabajo y la mayoría de ellos, casi nueve de cada diez (un 88%) está dispuesto a dedicar hasta tres horas semanales para digitalizar su farmacia. Un 70% de los empleados ven la digitalización como «una palanca» para optimizar su trabajo y «crecer profesionalmente». «Los trabajadores están desmotivados y reclaman más autonomía para acceder a la información –menos del 30% de las farmacias les facilita un acceso autónomo a la documentación y a la formación–, ya que solo el titular de farmacia tiene acceso a las notificaciones que le llegan del sistema de salud sobre cuestiones importantes y ellos dependen de que él para acceder a esas comunicaciones. Asimismo, el 50% de la formación que recibe el personal de las farmacias depende de las visitas del personal de los laboratorios que periódicamente imparten esa formación», recuerda Gómez y apunta otro dato importante al respecto. «En España hay actualmente 22.000 farmacias y los laboratorios visitan solo de forma intensiva a 3.000», señala el experto. La radiografía del sector farmacéutico revela también que solo el 6 % de las farmacias cuenta con un plan formativo anual. Además, «cuando vienen a impartir la formación desde los laboratorios, los trabajadores deben abandonar el mostrador con lo que ello supone, acumulación de trabajo y peor servicio», advierte el directivo. Otro efecto colateral de la falta de digitalización de estos establecimientos es que cada vez el trato al cliente es menos personalizado por parte de los responsables de estos establecimientos, que «trabajan desbordados y al límite de sus capacidades». «El exceso de burocracia y la gestión ineficiente deriva en una incapacidad del titular para potenciar la atención personalizada y el seguimiento de pacientes a los que dedica solo un 3% de su tiempo», apuntan las conclusiones del análisis. El 'Primer Informe sobre Digitalización en Farmacias Comunitarias y sus Conclusiones' «pone cifras a una paradoja evidente: las farmacias no tienen tiempo para ver cómo ganar tiempo. Y plantea un mensaje claro: la digitalización no es un reto a largo plazo , sino la oportunidad más realista para mejorar la motivación, la eficiencia y la atención al paciente», señalan los responsables del estudio. Para subsanar esta situación, tanto los responsables de las farmacias como los equipos, reclaman « menos interrupciones en el mostrador, mayor acceso a la formación de forma directa y autónoma«. Más de la mitad de los profesionales consultados (54%) reconoce que las herramientas digitales «han cambiado las habilidades necesarias para progresar profesionalmente». La falta de tiempo es el principal freno declarado por los titulares de las farmacias para realizar un cambio en su estrategia de gestión. La idea de que la digitalización es costosa, el desconocimiento y la falta de formación sobre herramientas digitales que tienen tanto titulares como los equipos son, según subrayan los responsables del estudio, «las principales causas para la dificultad o falta de capacidad de implementar mejoras de ayuda diaria en la farmacia«. Ángela González afronta el cambio como un reto en positivo. Está convencida de que la transformación es posible «con la implicación de los titulares de las farmacias y algo de esfuerzo económico». «En un año, si hay un cambio de chip generalizado, la situación podría mejorar sustancialmente», concluye.