El Dane presentó los resultados de la Encuesta de Micronegocios (Emicron) correspondiente al segundo trimestre de 2025, un estudio que permite tomarle el pulso a una de las bases más importantes de la economía nacional.Vea también: (Así es el VZ Artisan Lab, el nuevo laboratorio de moda de Vélez)Los hallazgos reflejan una dinámica compleja, mientras la cantidad de micronegocios creció 4,7 % frente al mismo periodo de 2024, el personal ocupado por estas unidades económicas cayó en 1,5% y sus ingresos se redujeron en 7,8 %. Este comportamiento mixto evidencia las tensiones que enfrentan los emprendedores y pequeños negocios para sostenerse en medio de un entorno económico retador.De acuerdo con los resultados, las ramas de actividad con mayor incidencia positiva en el aumento del número de micronegocios fueron transporte y almacenamiento, que aportó 2,2 puntos porcentuales a la variación total; construcción, con 2,0 puntos; y otras actividades de servicios, con 0,7 puntos.Por el contrario, la industria manufacturera y el sector de alojamiento y servicios de comida registraron contribuciones negativas de -0,6 y -0,2 puntos porcentuales, respectivamente, reflejando mayores dificultades para sostener sus operaciones en comparación con otras áreas productivas.Vea también: (Don Jediondo: descubra cuántos restaurantes operan en el país y dónde están)Generación de empleoMicronegociosHernando Herrera. EL TIEMPOEn materia de empleo, la encuesta evidencia una contracción en sectores clave. Las actividades económicas que más incidieron en la disminución del personal ocupado fueron la industria manufacturera (-1,7 puntos), las actividades inmobiliarias, profesionales y de comunicaciones (-1,5 puntos) y el comercio y reparación de vehículos automotores y motocicletas (-0,9 puntos).Estas cifras contrastan con el aporte positivo que hicieron transporte y almacenamiento (1,4 puntos), construcción (1,1 puntos) y, en menor medida, alojamiento y servicios de comida (0,1 puntos).La lectura general muestra que, aunque hay más unidades productivas en el país, estas tienden a operar con menos trabajadores, lo que podría evidenciar un síntoma de informalidad.La evolución de los ingresos también muestra señales de alerta. Durante el segundo trimestre de 2025, los micronegocios reportaron una disminución del 7,8 % en términos nominales respecto al mismo periodo del año anterior.Las ramas que más contribuyeron a esta caída fueron comercio y reparación de vehículos automotores y motocicletas, con -3,0 puntos; actividades inmobiliarias, profesionales y de comunicaciones, con -2,5 puntos; y alojamiento y servicios de comida, con -1,8 puntos. En contraste, transporte y almacenamiento aportó positivamente con 0,3 puntos, y otras actividades de servicios sumaron 0,2 puntos, mostrando que aún en un escenario general de contracción hay nichos con mejor desempeño.Es de destacar que esta encuesta, que se levanta en 24 departamentos del país, tiene como base una muestra aproximada de 85.000 unidades económicas por año. No se aplica en zonas como Arauca, Casanare, Vichada, Guainía, Guaviare, Vaupés, Putumayo, Amazonas, Providencia y Santa Catalina, ni en la zona rural de San Andrés. La exclusión obedece a la baja densidad poblacional en estas regiones y a la necesidad de disminuir la carga de información sobre las fuentes que ya reportan regularmente a la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH).Vea también: (Multa a mayoristas e IPS por subir precios de medicamentos: cobraron un 7.000% de más)¿Qué son micronegocios?El Dane define a los micronegocios como unidades económicas con un máximo de nueve personas ocupadas que desarrollan una actividad productiva de bienes o servicios con el fin de generar ingresos, actuando en calidad de propietarios o arrendatarios de los medios de producción.Los dueños de estos negocios se caracterizan por ser propietarios o poseedores de la materia prima, las herramientas, los equipos, la maquinaria, las instalaciones o los vehículos con los que ejercen su actividad, así como de los productos fabricados o comercializados. Además, suelen prestar servicios técnicos o profesionales de manera independiente, sin relación subordinada, y son responsables de las deudas u obligaciones adquiridas durante el proceso productivo o comercial. Ahora bien, a ellos también les corresponde buscar y mantener su clientela, una labor que en muchos casos recae en una sola persona cuando se trata de negocios unipersonales.La información recolectada por la Emicron permite dimensionar los retos de un sector que, pese a su importancia en la generación de ingresos para millones de familias colombianas, sigue enfrentando debilidades estructurales como la informalidad, la baja productividad y la dificultad para consolidar mercados sostenibles.JOHANA LORDUY Periodista de PORTAFOLIO