Urano suma un nuevo satélite natural, provisionalmente llamado S/2025 U1. Tiene apenas 10 kilómetros de diámetro, orbitaba oculto a simple vista y ni siquiera la Voyager 2 lo detectó en 1986. El hallazgo confirma que el planeta helado sigue guardando secretos y que su sistema de anillos y lunas es mucho más caótico de lo que pensábamos.