El éxito mundial de los muñecos Labubu, un objeto de colección y tendencia en redes sociales, ha encumbrado a la compañía que los produce y comercializa, Pop Mart, dando además una nueva victoria en materia de exportación cultural a China, cuyas jugueteras se ven en la obligación de reinventarse.Los productos de Pop Mart, empresa fundada en Pekín, incluyen figuras de diseño, artículos coleccionables y juguetes, así como colaboraciones entre creadores y grandes marcas que generan un fervor significativo entre coleccionistas y franquicias con cada nuevo lanzamiento.Entre ellas destaca Labubu, un travieso monstruo de orejas puntiagudas y sonrisa diabólica inspirado en la mitología nórdica. Diseñado en 2015 por el artista hongkonés Lung Ka-sing, Pop Mart identificó su potencial y lo agregó a su línea de productos, lanzando las primeras figuras coleccionables en 2019.(Más: Cómo el 'hecho en China' pasó de ser considerado malo a ser sello de buena calidad).Almacén Pop MartEFESu popularidad despegó en todo el mundo estos últimos meses, en parte gracias a la particular estrategia de mercadotecnia de la empresa, consistente en lanzar ediciones limitadas de estos juguetes que los ha convertido en codiciados objetos de deseo.Lam Sisi, una mujer de 38 años, explica a EFE que los coleccionables de Pop Mart le proporcionan un "valor de consuelo emocional", por lo que lamenta que algunas personas los acaparen para revenderlos a altos precios: "Es un daño sentimental". Ella acaba de pagar 588 yuanes (82 dólares, 72 euros) por una caja de seis muñecos de la tercera serie de Labubu.Obligados a reinventarse"Durante años, las marcas chinas han buscado globalizarse exportando herencia (cultural) e historias. Pero Labubu ha roto ese guion. No trata de explicar China, solo ser adorable. Están contando una historia de éxito sobre China sin mencionar siquiera a China", explicó Chris Pereira, fundador de la consultora iMpact.(Lea también: ¿Qué son los ‘kidults’ y quiénes hacen parte de este grupo?).Así, la prensa local calificó a la juguetera como un importante "exportador de poder blando ('soft power')" para China, país que durante muchos años figuró en las mentes occidentales como un productor de bienes -por ejemplo, tecnológicos- a bajo coste pero que viene logrando recientes éxitos en materia de exportación cultural como el videojuego 'Black Myth: Wukong' (2024).Muñecos LabubuEFEEl éxito de Labubu no provoca "un orgullo especial" en Lam, pero sí cree que es una buena forma de que "más marcas chinas de calidad lleguen a más gente y tengan buena acogida".Ahora, el sector juguetero chino, el mayor del mundo en términos de producción y exportación, quiere reinventarse, y Labubu marca el camino: ya no solo vale con vender productos 'anónimos', el objetivo pasa por desarrollar marcas reconocidas a nivel global.Parte de la culpa también la tienen los aranceles, que han complicado la estrategia de fabricantes que suministraban a grandes marcas de países como Estados Unidos, destino de casi un cuarto de las exportaciones chinas de juguetes.Coleccionables e IA, la apuesta"Desde las cajas sorpresa a las piezas de construcción, de muñecos a peluches, las marcas populares se han convertido en una importante fuerza para el desarrollo del sector", indicó este verano la agencia oficial de noticias Xinhua, que destacó el auge de los juguetes "de moda y coleccionables" en China.(Puede leer: Incertidumbre en sector del juguete de Estados Unidos por aranceles de Trump).Y el auge de la inteligencia artificial (IA), que tiene en el país asiático a uno de sus grandes exponentes, ayudará a ello: en China ya empiezan a verse algunos que se hacen virales como un girasol que habla con los niños, crea historias para ellos o responde a sus preguntas.Muñecos LabubuEFEPor lo pronto, a Labubu ya le salió una 'némesis': en los últimos meses, otra serie de muñecos llamados Wakuku -comercializados por la popular cadena minorista Miniso- se hizo viral en China, aunque parece que por el momento no ha logrado alcanzar su fama en el plano internacional.Y, al rebufo de Pop Mart, ha surgido lo que el portal PandaYoo califica de "revolución en el sector juguetero" en China, con marcas incipientes como Top Toy -filial, precisamente, de Miniso- que buscan convertirse en la próxima gran historia de éxito.Demanda crece como la espumaLa nueva serie de miniaturas del muñeco Labubu de Pop Mart se agotó en apenas un minuto tras su lanzamiento en Internet en China, con más de 300.000 unidades vendidas en cuestión de minutos y un rápido repunte de la demanda en mercados internacionales, informó este viernes el diario oficialista Global Times.La compañía lanzó en la noche del jueves sus nuevos 'mini Labubu' en plataformas china como JD.com y Taobao, donde se vendieron más de 120.000 unidades en distintas presentaciones en apenas cinco minutos, según los datos recogidos por el rotativo.(Puede leer: Más que globos: la nueva línea con la que Sempertex diversifica su negocio).Muñecas Labubu.Foto - Bloomberg.La fiebre se extendió el viernes a mercados como Australia, Nueva Zelanda y Japón, donde la serie también se agotó en el portal AliExpress.Cada caja sorpresa se vende en China a 79 yuanes (unos 11 dólares, 9,5 euros) e incluye una de las 14 figuras disponibles, además de una edición limitada.En sitios de reventa del país asiático, como Xianyu, el precio de los juegos completos llegó a duplicar el valor original hasta los 2.000 yuanes (280 dólares, 240 euros), mientras que las figuras individuales alcanzaron los 200 yuanes (28 dólares, 24 euros), casi tres veces más que su coste en tienda.La expectación se reflejó asimismo en redes sociales: un tema sobre el lanzamiento superó los 40 millones de visitas en la red Weibo, con usuarios compartiendo capturas de compras exitosas o lamentando no haber alcanzado la preventa.Algunos internautas señalaron que, en comparación con lanzamientos anteriores, la oferta fue más amplia, lo que permitió a más seguidores conseguir las figuras.EFE