Un encierro de vaquillas celebrado esta tarde en Estella del Marqués, dentro de la programación de la feria de esta entidad local autónoma de Jerez, ha desatado una fuerte polémica entre vecinos y colectivos ciudadanos. La actividad, que atrajo a un nutrido grupo de espectadores, también generó un amplio rechazo entre quienes se oponen a este tipo de festejos taurinos.En redes sociales, las críticas no tardaron en multiplicarse. Una ciudadana expresó su indignación con la frase: “Que se siga haciendo este tipo de cosas en el siglo que estamos”. Otros comentarios incidieron en la misma línea: “Es de vergüenza”, “esto no se debería permitir” o “dinero público dedicado al maltrato y sufrimiento animal”.Respuesta institucional y medidas de seguridadEn la previa, el alcalde de Estella del Marqués, Ricardo Sánchez, publicó un escrito en sus redes sociales defendiendo la legalidad del encierro. El regidor detalló que “se prohíbe la entrada de cristal y latas en todo el recinto”, que “los menores de edad deben estar acompañados de un adulto responsable” y que “prohibido el salto a las vaquillas de menores de 16 años”.El mensaje también incluía otras restricciones de acceso, como la de “objetos contundentes o cualquier otro instrumento susceptible de causar maltrato a las reses de lidia o al público en general” y la de “neveras grandes a la zona de gradas”. Con estas medidas, el Ayuntamiento trató de garantizar la seguridad tanto de los asistentes como de los animales implicados en el espectáculo.Un vídeo del encierro con vaquillas en Estella del Marqués.El alcalde subrayó además que “el evento cuenta con todos los permisos pertinentes y la aprobación previa de la Delegación del Gobierno en Cádiz de la Junta de Andalucía, acogiéndose a la normativa vigente”. Con ello, defendió que el encierro se desarrolló dentro del marco legal, pese a la creciente presión de colectivos que cuestionan la continuidad de este tipo de celebraciones.El debate sobre la presencia de festejos taurinos en ferias locales como la de Estella del Marqués se mantiene abierto y, a la vista de la repercusión social, podría volver a intensificarse en los próximos meses, sumando nuevas voces tanto a favor de la tradición como en contra de la misma.