Un médico alerta sobre tres objetos comunes en el dormitorio que dañan tu salud: «Deberías eliminarnos inmediatamente»

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Dormir bien no es un lujo, es una necesidad vital. Un sueño reparador está íntimamente relacionado con nuestra salud y pequeños cambios en el entorno en el que descansamos pueden marcar la diferencia entre levantarse lleno de energía o sentirnos cansados todo el día. El dormitorio, ese espacio íntimo donde buscamos recuperar fuerzas, no siempre está diseñado pensando en la salud. Lo que guardamos en él, los objetos que elegimos conservar, pueden convertirse en enemigos silenciosos del descanso . Sobre esta cuestión ha querido advertir el doctor Saurabh Sethi, especialista en medicina interna, que a través de un vídeo en su cuenta de Instagram ha revelado los «tres objetos del dormitorio que deberías considerar eliminar inmediatamente». Una serie de elementos cotidianos que, sin que nos demos cuenta, minan la calidad del sueño y afectan a nuestra salud a largo plazo . El primer elemento que el especialista en salud recomienda revisar son las «almohadas viejas». Según señala, aunque a simple vista puedan parecer inofensivas, esconden más riesgos de los que imaginamos: «Las almohadas viejas acumulan ácaros de polvo, sudor y alérgenos a lo largo del tiempo. Si la tuya tiene más de uno o dos años, es momento de remplazarla». Este tipo de acumulación puede provocar desde problemas respiratorios hasta reacciones alérgicas que se traducen en despertares nocturnos, congestión nasal y una sensación de cansancio constante. Por tanto, renovar las almohadas con regularidad no es un capricho, es una inversión en bienestar. El segundo objeto señalado por el médico son los « ambientadores ». Tal y como manifiesta, su fragancia puede resultar agradable, pero esconden compuestos que a largo plazo tienen un impacto negativo en la salud : «Muchos de ellos liberan ftalatos y compuestos orgánicos volátiles vinculados a problemas respiratorios y alteraciones hormonales». Como alternativa, propone una solución más natural : «prueba difusores de aceites esenciales». Por último, el doctor pone el foco en los « colchones desgastados », una de las piezas centrales del descanso. En ese sentido, su advertencia es contundente: «Un colchón viejo de más de siete años puede reducir la calidad del sueño y puede provocar dolores crónicos de espalda». Este recordatorio apunta a un error común: muchas personas priorizan el precio frente a la durabilidad y no renuevan el colchón hasta que está en condiciones deplorables . Sin embargo, el deterioro progresivo del soporte tiene consecuencias reales sobre la postura , el descanso muscular y, a largo plazo, sobre la salud de la columna . Dormir bien es una de las mejores medicinas que existen , y para conseguirlo no basta con desearlo. Hace falta cuidar el entorno que nos rodea cada noche. Y quizá, como sugiere este médico, la clave para un descanso profundo esté en algo tan sencillo como deshacernos de los objetos que, hasta ahora, no sabíamos que podían estar jugando en nuestra contra.