A un ateo habría que llevarle a una corrida de toros, porque ahí verá que Dios existe. Se pudo ver este sábado en el ruedo de la plaza de toros de Bayona, en la que un toro de Araúz de Robles prendió , durante unos instantes interminables, a Juan de Castilla, zarandeándole con muchísima violencia en una espeluznante cogida. Pero además del capote que le estaba echando el Señor, el colombiano los tiene bien puestos, y volvió a la cara del toro para darle muerte, pese a que sangraba de manera abundante, y por su propio pie fue a la enfermería. «No sabíamos lo que tenía, hasta que no entró a la enfermería, que fue cuando se mareó y se cayó . Hizo un esfuerzo titánico, y no se explica que pudiera matar al toro«, cuenta a ABC su mentor, Jesús Salas. «Fue milagro», explica el apoderado del torero . «No sabemos ni cómo pudo entrar en la enfermería con lo que tenía, porque me acaban de confirmar ahora mismo que una de las cornadas es el 25 cm, ascendente hacia el ano», que se añade a la de la misma extensión en el muslo izquierdo, que tenía una segunda trayectoria de 10 cm. Pero la preocupante era «la que iba hacia el recto, que le rozó el recto, la femoral y en el ciático. Ha sido un milagro, porque le pasó rozando los órganos vitales». La noche la ha pasado bien, sin fiebre, incluso se ha levantado. «Ahora tiene que estar 48 horas en revisión», aunque ya ha salido de la UCI: «Ahora está en estudio, en que no es la UCI, esperando que pase ya a planta. Pero como el pitón tocó la zona del estómago, que tiene que estar con sondas, y tiene que estar en revisión a ver cómo va». Lo primero que preguntó era que cuándo volvería a torear. Toreaba el lunes en Cuéllar, y no podrá ser, pero tiene la vista puesta en Dax y Madrid, los próximos compromisos: «Está con muchas ganas de volver, pese a los dos cornalones que lleva», continúa diciendo Salas. «Él dice que sí, que sí a Madrid, pero primero tienen que explorar toda la zona del estómago, e ir viendo la evolución». Sería en menos de quince días, ya que Dax es el 13 y Madrid el 14. «Juan es así, porque en Madrid pasó lo mismo», dice Jesús. Efectivamente, en San Isidro el primer toro de su lote de Dolores Aguirre hirió al torero, que se puso unos vaqueros, al ser herido en una zona delicada, y continuó como si nada. «Ahí llevaba dos cornadas, en el pene y la espalda, la de la espalda nadie lo sabíamos hasta que salió la enfermería y no hizo ni un gesto. Ese es Juan». Así son los toreros.