Alberto Núñez Feijoó arranca el curso político como lo terminó: cargando contra un gobierno que es «pasado» y está en los «minutos de descuento». Porque el líder del PP tiene claro que, antes o después, Pedro Sánchez caerá, y él se ofrece a sacar a España del bucle de la «incompetencia y de la indecencia» para recuperar un gobierno que no ocupe todas las portadas por la corrupción de las «sobrinas» de dirigentes socialistas y de la familia del propio presidente. Desde la Carballeira de San Xusto en Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), como manda la tradición, y a pesar de la lluvia, Feijóo ha iniciado su intervención repasando la ola de incendios que ha afectado a buena parte del territorio durante las últimas semanas. Después de agradecer la tarea de los medios de extinción y la solidaridad entre comunidades autónomas, ha criticado la ausencia del Gobierno central. Un ejecutivo más preocupado por el «relato» que por perder los montes y bosques de España. «Ya está bien que ante cualquier desgracia el Gobierno se ponga siempre del perfil», ha zanjado. Rodeado de algunos de los primeros espada del partido, como el ferrolano Miguel Tellado, secretario general, o el presidente andaluz, Juanma Moreno, y ante alrededor de 2.000 simpatizantes, Feijóo ha apuntado, también, a la falta de política migratoria de Sánchez, en plena crisis con los Gobiernos autonómicos por el reparto de menores no acompañados, o a la ausencia de medidas para luchar contra la okupación ilegal. (En ampliación)