Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.comNo todos los días un ex 007 cambia el esmoquin por la chaqueta de jubilado con tanta elegancia. Pierce Brosnan, 72 años y la flema irlandesa intacta, lidera El club del crimen de los jueves, la adaptación del fenómeno literario de Richard Osman que llega a Netflix con aroma a misterio clásico… y un reparto que es pura realeza: Helen Mirren (Elizabeth), Ben Kingsley (Ibrahim) y Celia Imrie (Joyce). ¿El papel de Brosnan? Ron Ritchie, sindicalista retirado, corazón enorme, traje de boda “dos veces casado” y una filosofía de vida que combina ironía, nostalgia y ganas de seguir dando guerra.Un club de jubilados… y un crimen en la puerta de casaLa premisa es tan sencilla como irresistible: en Coopers Chase, una residencia idílica, cuatro veteranos se reúnen cada jueves para revisar casos sin resolver. Hasta que la realidad les golpea la puerta con un crimen demasiado cercano. Chris Columbus —sí, el de Mrs. Doubtfire y Harry Potter— dirige con esa “ligera mano de humor y sensibilidad” que Brosnan destaca en entrevistas: El club del crimen de los jueves habla de hacerse mayor sin solemnidades, con guiños ingeniosos y un cariño evidente por sus personajes.Brosnan se enamoró de Ron desde la primera lectura. Confiesa que quizá sea un “giro inesperado” respecto a su imagen, pero “entendió el chiste” y se lanzó. Y se nota: Ron entra en escena para defender a su hijo con su viejo traje nupcial… que ya no cierra. Entre risas y ternura, el actor construye al típico “red Ron” que todavía pelea por lo que cree justo, ahora con menos puños y más cabeza.Pierce en modo “longevidad 007”A sus 72, Pierce Brosnan no esconde que la etapa Bond le dio “longevidad” y le abrió el mundo. Pero lejos de vivir de rentas, lo suyo es seguir creando: actuar, pintar en su estudio y encadenar proyectos. Lo dice claro: “Retirarme, no. Me caería del árbol.” En la agenda figuran su papel de patriarca criminal en MobLand y, si alguien levanta el teléfono, una tercera visita a Mamma Mia! “en un latido”. Entre bromas, “un Bond setentón” tampoco le disgustaría: “Saben dónde encontrarme.” Y ojo, que los movimientos del MI6 continúan: Denis Villeneuve dirigirá la próxima entrega, con Steven Knight al teclado del guion. Palabras mayores.Envejecer (bien) también es de héroesLa película navega sin miedo por esas madrugadas de ansiedad que trae la edad: la memoria del pasado, el vértigo del futuro, la silla vacía de quien ya no está. Pierce Brosnan lo expresa con una mezcla de serenidad y emoción que desarma; “hay un regalo en sostener la mano del que parte”, suelta, y de repente El club del crimen de los jueves ya no es solo un whodunit con chistes buenos: es un abrazo. El carisma de Mirren, la humanidad frágil de Kingsley y la vis cómica impecable de Imrie hacen el resto.Columbus mima los espacios (la Jigsaw Room ya es personaje), acelera cuando toca y deja respirar a su escuadrón senior para que luzca química. Brosnan, que suele “construir desde el vestuario y el set”, se apoya en el traje que no abrocha, en un pañuelo, en un gesto con el hijo (Tom Ellis) para contarnos un Ron que combina orgullo, ternura y pasado peleón sin sobreactuarlo.De salvar el mundo a resolver misterios de salón: la nueva vida del ex James BondTreinta años después de aquel salto imposible en GoldenEye, el actor camina ahora con paso tranquilo… pero cada plano dice que sigue controlando la habitación. El club del crimen de los jueves encaja en esa etapa elegante de su filmografía donde caben tanto la picaresca romántica de El secreto de Thomas Crown como la autoparodia cariñosa de Mamma Mia! o el filo político de MobLand. La estrella se divierte, y se nota.También hay una lectura generacional latente: Pierce Brosnan reivindica al veterano que no se rinde —ni en lo social ni en lo íntimo— y lanza un dardo amable a quienes vienen detrás: hace falta más voz, más protesta, más cuidado por el otro. Ron, en el fondo, es eso: un tipo que jamás dejó de creer que vale la pena pelear por lo que importa, aunque ahora su campo de batalla sea un salón común con tetera y galletas.¿Franquicia a la vista?Con cinco novelas ya en circulación, Netflix no oculta ambición: si esta primera entrega funciona, habrá más jueves. Y francamente, queremos volver a ese banco del parque con Elizabeth, Ibrahim, Joyce y Ron; ver cómo Columbus afina el tono, cómo Mirren afila una ceja y cómo Pierce Brosnan convierte un botón mal abrochado en el mejor gag del caso.El club del crimen de los jueves es, en definitiva, misterio con alma. Un cóctel de ingenio británico, ritmo de manual y ese pellizco de emoción que te pilla por sorpresa entre pista y pista. Pierce Brosnan, lejos de jubilarse, firma otro papel carismático que suma a su leyenda sin imposturas. Si así suenan los “años de madurez” del ex 007, que no los pare nadie.Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com