La historia reciente de Don Jediondo Sopitas y Parrilla S.A.S. refleja la complejidad de mantener la sostenibilidad financiera en un mercado cada vez más exigente. La cadena, reconocida por su propuesta gastronómica basada en la cocina tradicional colombiana, ingresó oficialmente en proceso de liquidación judicial tras el incumplimiento reiterado de sus obligaciones. En este sentido, ¿cuáles fueron las deudas contabilizadas y que están pendientes?La decisión fue adoptada el 25 de agosto de 2025 por la Superintendencia de Sociedades, en aplicación de la Ley 1116 de 2006. Con 33 establecimientos en operación y 183 trabajadores directos, la compañía reportó activos por $25.601 millones y pasivos por $25.580 millones, cifras que evidencian el estrecho margen entre recursos y deudas.Según el informe oficial de Supersociedades al que accedió Portafolio, Don Jediondo acumuló compromisos financieros por $16.080 millones, correspondientes a gastos administrativos, impuestos y seguridad social. Solo en materia fiscal y previsional, la deuda asciende a $773 millones.(LEA: Quién es el dueño de Don Jediondo y qué pasó con los restaurantes: el resumen)Con la Dian, la empresa dejó de pagar $40 millones por retención en la fuente en mayo de 2025 y $93 millones en junio del mismo año. Además, enfrenta un pasivo crítico por $7.729 millones relacionados con el impuesto al consumo, considerado uno de los rubros más delicados del proceso.En seguridad social, las obligaciones se distribuyen entre diferentes entidades. A Colpensiones le adeuda $73 millones, mientras que con los fondos privados la deuda alcanza $14 millones con Colfondos, $79 millones con Protección y $240 millones con Porvenir. En riesgos laborales, la compañía tiene pendiente $20 millones con Positiva.Por su parte, la deuda con Suramericana asciende a $11 millones, lo que refleja una dispersión de acreencias en varias entidades del sistema de seguridad social.Finalmente, la compañía acumula un pasivo de $198 millones con Bogotá, derivado de capital, intereses y sanciones ligadas a la retención de ICA desde 2019.(LEA: El pueblo congelado en el tiempo en Boyacá: aún se vive como en 1900)Un proceso de incumplimientos reiteradosdon jediondoRedes SocialesLa Supersociedades recordó que la cadena ya estaba en proceso de reorganización desde agosto de 2022, con el propósito de normalizar sus compromisos financieros. Sin embargo, incumplió de manera repetida con los acuerdos pactados, lo que generó preocupación tanto en el ente de supervisión como en sus acreedores.Durante la fase de seguimiento al acuerdo, el juez del concurso adelantó cinco audiencias, en las que constató la persistencia de las moras frente a obligaciones fiscales, de seguridad social y tributarias. A pesar de las oportunidades otorgadas, la sociedad no logró demostrar capacidad de pago.(LEA: Solo hay una carretera para ir y parece otro país: el pueblo más aislado de La Guajira)Ante este escenario, se declaró el incumplimiento definitivo del acuerdo y se ordenó la liquidación judicial, con el fin de proteger el orden económico y garantizar el respeto a los derechos de los acreedores.La posición de la SuperintendenciaPedro González, Don Jediondo, dueño de la cadena de restaurantes.Archivo particularEl superintendente Billy Escobar Pérez explicó que se agotaron todos los mecanismos previstos para la recuperación. “Tanto esta Superintendencia como los acreedores sumaron esfuerzos para brindarle una oportunidad real de continuidad a la empresa. Sin embargo, ante la imposibilidad de superar las circunstancias que comprometían su operación y cumplimiento, se procedió a la apertura del proceso de liquidación judicial”, afirmó.El funcionario enfatizó que el objetivo de la medida es salvaguardar los activos disponibles y asegurar, dentro del marco legal, la atención prioritaria de los derechos de los acreedores.(LEA: Las 7 ciudades con las casas y apartamentos más baratos de Colombia, según la IA)Con esta decisión, la cadena de restaurantes no solo pone fin a su operación como actor del sector alimenticio, sino que deja una lección sobre la importancia de la gestión financiera, el cumplimiento de las obligaciones fiscales y la necesidad de una planeación empresarial sólida.