Con una vida personal y profesional que actualmente florecen incesablemente, Selena Gómez (33 años) despide una etapa que estuvo llena de subidas y bajadas. Dueña de una resiliencia admirable , la cantante y actriz ha sabido surfear las olas que desde muy joven le han puesto a prueba su capacidad para afrontar situaciones muy complejas . Desde 2002 se le vio en la pequeña pantalla interpretando papeles secundarios en series infantiles. En 2007 protagonizó el programa 'Los Magos de Waverly Place' y, gracias a su éxito, inició un camino como actriz de Disney, además de ser fichada para hacer algunas actuaciones de voz. Finalmente en 2008 firmó contrato con un sello discográfico y despegó su carrera como cantante. Su vida personal estuvo muy lejos del foco mediático hasta 2008, cuando empezó a salir con Nick Jonas , casi al mismo tiempo que Taylor Swift salía con su hermano, Joe Jonas . La relación no tuvo futuro porque las carreras de ambos estaban despegando y era muy difícil que sus agendas coincidieran . Sin embargo, Gómez y Swift se convirtieron en grandes amigas. Después de una ruptura armoniosa con el menor de los Jonas Brothers, Selena conoció a Justin Bieber . Ocho años de relación marcaron las vidas de ambos y, entre alfombras rojas, vacaciones y rumores de embarazo e infidelidades, la pareja desarrolló dinámicas de inestabilidad que les hacían cortar y regresar de un momento a otro, siempre, bajo la presión de los paparazzi y portales de noticias de farándula. En el transcurso de estos años, mientras la llama de su amor se encendía y apagaba , ambos salieron con otras personas. En 2015 la cantante comunicó a través de la revista Billboard que dos años atrás había sido diagnosticada de lupus , una enfermedad que, según el Ministerio de Sanidad español, «es autoinmune y hace que el sistema inmunitario ataque por error los propios tejidos y órganos sanos del cuerpo, provocando inflamación y daño». Es una afección que tiene períodos de actividad y remisión y no tiene cura , pero puede controlarse con tratamientos que, en casos como el de Selena, incluyen la quimioterapia. A la actriz le hicieron un trasplante de riñón en 2017 que, afortunadamente, le hizo recobrar la salud rápidamente. Después del torbellino que sacudió su vida entre médicos, hospitales y una relación amorosa decadente, en 2018 Selena sufrió un episodio de psicosis que la llevó a ser hospitalizada en un centro psiquiátrico. En ese momento sufría también paranoia y desconfianza hacia los demás y fue diagnosticada con trastorno bipolar . La cantante confesó todo al respecto en entrevista con la revista Rolling Stone. Entre otras cosas, dijo que sintió alivio al conocer el diagnóstico , porque de esa manera muchas cosas empezaban a tener sentido: «Me costó mucho trabajo aceptar que era bipolar, pero tuve que aprender a lidiar con eso porque no iba a desaparecer». También acotó que una de las razones de su colapso fue haber crecido con la idea de formar una familia desde muy joven y que, al ver que esto no sucedería pronto, su mente le jugó una mala pasada: « Crecí pensando que me casaría a los 25 años . Me destrozó no estar ni cerca de eso, no podía estar más lejos de eso. Fue una estupidez, pero realmente pensé que mi mundo se había acabado». Cinco años después, en 2023, la joven anunció su relación con el productor musical Benny Blanco en su cuenta oficial de Instagram. La pareja hizo su primera aparición pública en un partido de baloncesto de Los Lakers a principios de enero de 2024 y, desde entonces, en el 'feed' de Selena en la red social aparece recurrentemente junto a él compartiendo momentos inolvidables, como su compromiso el 12 de diciembre de 2024. La fecha de la boda se desconoce, pero todas las señales apuntan a que se celebrará en septiembre de este año. De hecho, este jueves la actriz compartió una publicación de lo que fue su despedida de soltera en Cabo . Un viaje lleno de sorpresas agradables junto a ocho amigas. Esta vez, se ve a una Selena derrochando felicidad rodeada de muchos globos, festejos y paisajes increíbles. Es la clara muestra de que, después de la tormenta, siempre llega la calma y, cuando la resiliencia hace parte de la ecuación, la luz que emerge de dentro, se proyecta en cada rincón del planeta.