La Unión Europea (UE) está en una situación difícil en la que contrasta su gran debilidad política con los planes de ciertos países de deshacerse de Windows y Microsoft Office para adoptar Linux y LibreOffice. Aunque las iniciativas de migración son en un principio loables, creo que la cosa no solo debería abarcar las administraciones públicas, sino también a la gente de a pie y al conjunto de la UE a través de un ecosistema fuerte en lugar de ver a cada país librar la batalla por su cuenta, cosa que desgraciadamente es la norma desde la aplicación de las políticas de austeridad en el año 2010.Si la Unión Europea quisiera sustituir a Windows, su plan debería ser mucho más ambicioso y apostar fuerte por empresas cuya sede está en la UE y tengan a Linux como el centro de su negocio. Dentro de la informática en general y de Linux en particular, la apuesta que tendría que hacer la UE está muy clara en mi opinión: el ecosistema SUSE, abarcando también a openSUSE y proyectos derivados como Aeon Desktop.Sí, me estoy refiriendo a convertir el ecosistema SUSE y los productos que derivan de este en un gigante tecnológico que compita de verdad con IBM/Red Hat, Microsoft y Apple, abarcando tanto servidores como escritorio. Sin embargo, nos encontramos con que la iniciativa más ambiciosa para deshacerse de Windows a nivel de la Unión Europea se basa en Fedora y no cuenta con soporte a nivel institucional, lo que en caso de necesitar o cambiar hacia un soporte comercial, hay muchas posibilidades de que el proveedor termine siendo IBM en caso de seguir con Linux. En términos políticos y económicos, cambiar a Microsoft por IBM es básicamente cambiarle el collar al perro, porque la UE seguiría repitiendo el error que comete desde hace décadas: no apostar por ella misma.Aunque a muchos les sueñe extraño, la apuesta de la Unión Europea por el libre comercio es mucho más agresiva que la de Estados Unidos, y esto no es algo que llegara con Donald Trump, sino que está asentado desde hace décadas. Nadie se imagina a Estados Unidos ni a China no defendiendo ni apostando por sus empresas, pero en la Unión Europa la dinámica es otra: ¿para qué desarrollar y fabricar nosotros si podemos importarlo todo más barato?Un ejemplo paradigmático de lo que estoy diciendo son los planes de la Administración Trump de hacerse con el 9,9% de Intel, un movimiento muy similar al que hizo el Gobierno de España cuando se hizo con el 10% de Telefónica. Mucho liberalismo y dejar caer empresas que van cuesta abajo y sin frenos, pero a la hora de la verdad la realpolitik se impone y la realidad es que Estados Unidos no puede permitirse la caída de Intel tanto por el impacto económico como por la pérdida de influencia que supondría para el país, sobre todo en lo que respecta a su competencia con China. Esto no es muy diferente de lo que hizo Barack Obama cuando rescató General Motors durante su primer mandato.Lo malo es que la dinámica en la que está metida la Unión Europea ha llegado tan lejos que muchas marcas históricas europeas están ahora manos estadounidenses o chinas, como Volvo o MediaMarkt, que actualmente son propiedad de empresas del gigante asiático. El mundo se rió de Jacques Chirac cuando dijo que impediría la compra de Danone por parte de Pepsi hace veinte años, pero creo que el paso del tiempo le ha dado la razón. De seguir así, el futuro de los europeos será hacer de camareros para turistas estadounidenses y chinos, porque ese es el inevitable destino de seguir importando todo y no producir nada.Apuntando más hacia la soberanía tecnológica en torno al escritorio, si la Unión Europea quiere reducir su dependencia de Microsoft y Apple tiene que apostar por un ecosistema que pueda tener el músculo suficiente, y aquí creo que SUSE es la mejor opción porque todo o al menos la mayor parte podría quedar dentro de la Unión Europea. Aquí no solo habría que migrar los ordenadores de las administraciones públicas, sino todos los equipos de escritorio que usan Windows o macOS. Además, se potenciaría el desarrollo de los bits y de infraestructuras digitales radicadas en la UE, cosa que generaría empleo de alta cualificación y contribuiría a retener un talento que, de no cambiarse la dinámica actual, acabará migrando en masa hacia Estados Unidos, China e Israel.Fuente: PexelsSoy consciente de que un salto tan radical tendrá un efecto negativo para la Unión Europea en el corto plazo, que perdería soporte de software tan popular como la suite de Adobe y AutoCad, pero desde hace muchos años creo que la situación del escritorio Linux debe romperse a través de la demanda, o sea, ganando usuarios, y no tanto a través de la oferta (las aplicaciones disponibles). Cierto es que algunas empresas, de entre las que se puede destacar a Valve, han dado un empujón al escritorio Linux, pero esto no tendrá mucho recorrido si este sistema no gana usuarios a tutiplén.Otro sacrificio sería perder casi todos los videojuegos online populares menos los de Valve, pero o la Unión Europea hace el sacrificio o la independencia tecnológica jamás dejará de ser un sueño. Si la UE da el salto y se mantiene firme, al final serán las desarrolladoras de aplicaciones y videojuegos las que claudiquen, pero parece que a los mandan en la UE se les da mal lo de jugar la baza de que las empresas no pueden prescindir de un mercado con un alto poder adquisitivo y compuesto por 450 millones de consumidores.No tengo dudas de que SUSE debe ser la apuesta principal de la Unión Europea, sin embargo, es cierto que contribuir a la generación de un monopolio sería contraproducente, así que la UE también debería mirar hacia otros proyectos como Linux Mint o, por qué no, EU OS, aunque siempre teniendo cuidado de que opere con la debida independencia y no haga el rol de puente hacia IBM, incluso en el caso de que haga eso de forma involuntaria.En resumidas cuentas, si la Unión Europea quiere tener independencia tecnológica real debe abandonar en la medida de lo que puede su política de importarlo todo y empezar a apostar por ella misma, y en materia de informática creo que SUSE y los sistemas que derivan de sus tecnologías son la mejor elección que se puede hacer si se quiere lograr ese objetivo. Los cimientos están, otra cosa es que se aprovechen.La entrada Europa debería migrar en masa a SUSE y openSUSE es original de MuyLinux