El megaproyecto del tren interoceánico de Petro pretende construir un canal seco entre el Atlántico y el Pacífico. Imagen: Foto de cascoly en Canva y PresidenciaEn su visita al departamento del Chocó, el presidente Gustavo Petro volvió a mencionar el proyecto para un tren interoceánico que conectaría el mar Pacífico y el Atlántico, que tendría según sus cuentas 120 kilómetros de extensión.“Podríamos hacer lo mismo que se hizo en Panamá, unir los dos océanos con un ferrocarril, unirlos con un canal con fibra óptica”, dijo el mandatario en un evento en Quibdó.Sin embargo, ante la falta de avances de esta iniciativa, Petro llamó la atención a su ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, quien se encontraba presente en el acto público.“Imagínense solo eso, porque mi Ministerio de Transporte no me acompañó, el que se pueda construir un ferrocarril corto de 120 kilómetros, entre Bahía Cupica y Riosucio, llegando a un puerto en el Urabá chocoano”, lamentó el mandatario.Relacionado: Primicia | Primeros estudios del tren interoceánico de Petro quedarán listos en 2026, pero su futuro es inciertoMaría Fernanda Rojas, ministra de Transporte. Foto: PresidenciaAvances del proyecto deseado por PetroA comienzo de este año, Valora Analitik conoció en primicia que la Unidad de Planeación de Infraestructura de Transporte (UPIT), entidad que hace parte del Ministerio de Transporte, ya tenía prácticamente listos los primeros estudios del tren interoceánico propuesto por el presidente Gustavo Petro para Colombia.En respuesta a un derecho de petición, se explicó que la idea del Ejecutivo es construir un ferrocarril de 270 km entre el Pacífico y el Atlántico, además de dos puertos -uno en cada costa-, con el fin de tener una alternativa al Canal de Panamá para trasladar carga entre un mar y otro.La iniciativa estaba en su primera etapa de estudios y diseños, también conocida como de prefactibilidad. La inversión estimada en este megaproyecto asciende a $54,6 billones y su construcción implicaría intervenciones de alto nivel en la zona del Tapón del Darién y, posiblemente, en inmediaciones del Parque Nacional Natural Los Katíos.El nuevo presidente deberá definir si continúa con los estudios definitivos del megaproyecto e, incluso, si aprueba su financiación con recursos del Estado. No obstante, también tendrá la opción de descartar el proceso definitivamente.