El James Webb encontró en el cometa 3I/ATLAS algo mucho más raro que una órbita extraña. Su composición apunta a un fragmento expulsado de un sistema helado y antiquísimo hace 12 mil millones de años
Read post on es.gizmodo.com
La primera sorpresa con 3I/ATLAS fue que no pertenecía a nuestro vecindario cósmico. La segunda podría ser todavía más grande: su química parece contar una historia escrita mucho antes de que existiera el Sol.