Es muy lamentable y, probablemente, nosotros somos los primeros, segundos o terceros que tenemos la culpa. Me refiero a los medios de comunicación, sí. Es muy triste, mucho, hasta demasiado, que clubs, presidentes, entrenadores, futbolistas y periodistas pongan el grito en el cielo, pataleen y protesten cuando, según ellos, el árbitro les perjudica.Seguir leyendo....