Durante años se dijo que mover el Tapiz de Bayeux, un inmenso bordado del siglo XI, era imposible. Demasiado frágil, demasiado valioso, demasiado arriesgado. Informes técnicos, advertencias, límites para esta obra maestra del arte medieval. Y, sin embargo, se moverá y saldrá de Francia. Porque a veces lo que se presenta como imposible no es una cuestión técnica, sino una decisión política.Seguir leyendo