Hungría, un miembro de la Unión Europea (UE) donde un 90 % de los medios están controlados por el gobierno, donde el partido dominante Fidesz ha fusionado Estado y poder judicial, donde se obliga a la mujer a escuchar el latido del feto para abortar, se discrimina a los colectivos LGTBI+ y se aplica la línea la "acogida cero" al asilo: este el panorama que ofrece este país centroeuropeo de menos de diez millones de habitantes, cuyas elecciones parlamentarias de este domingo son el máximo reto del año para el bloque comunitario.Seguir leyendo....