Solo comedias esta semana

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Cuando empieza ' La grazia ', última película de Sorrentino y aparece Toni Servillo, lo primero que pienso del actor es que ya está el pelma este aquí. A los cinco minutos creía que era el presidente de Italia. Y algo parecido me ha pasado con ' Malcolm: de mal en peor ' (Disney +), el retorno de 'Malcolm in the middle'. Al acabar la serie de los Wilkerson, hace veinte años, Bryan Cranston , el padre, se convirtió en el Walter White de 'Breaking Bad'. Da igual, con un solo capítulo de 'Malcolm: De mal en peor' volvía a ser nuestro Hal. El divertido y desastroso padre de esa familia a la que no querrías de vecina, como tampoco a la de 'Shameless'. Siempre me ha parecido Cranston mucho mejor actor en la comedia que en 'Breaking Bad', aunque el drama tenga más prestigio. Y el papel es mucho más difícil. Les ha salido bien, esto no es la tontísima reunión de 'Friends'. Es toda esa gente destartalada veinte años después. Y cuando digo toda esa gente, digo todos. La familia y los amigos. Más los nuevos. Malcolm ( Frankie Muniz ) vive en el quinto pino dedicándose a bancos de alimentos y oenegés para no ver a sus padres. Y tiene una hija adolescente. Pero llega el 40 aniversario de boda de Hal y Lois (maravillosa, como siempre, Jane Kaczmarek ) y lo quieren en casa. De vuelta al caos del que ha huido. La trama, comprimida en cuatro capítulos, es tan hilarante como antes. El centro de todo sigue siendo Lois y más allá del estallido final, la mejor escena es la de Malcolm y ella en el baño. Ríete de Monty Clift y Katherine Hepburn en 'De repente, el último verano'. Aquí hay sonido de diarrea detrás. Dos actores fabulosos. Como Cranston. Y los cuatro episodios se quedan cortos. Quiero más. Justo a la vez se ha estrenado en Netflix ' Errores épicos ' ('Big Mistakes') comedia creada por Dan Levy y Rachel Sennott e interpretada por Dan Levy, Taylor Ortega y Laurie Metcalf, otra madre controladora que vuelve a ser el centro de una ficción porque acentúa el lío en el que se meten sus hijos (el imprudente robo de un collar barato los mete en el crimen organizado). Cualquier decisión que toman es peor que la anterior y el espectador sufre, como en 'Vergüenza', gritándole al televisor. Genera tanta incomodidad como risas. Esta producción parece tener más ganas de segunda temporada, que para eso deja bastantes cosas sueltas. Y otra comedia esta semana. Vuelve ' Hacks ' (HBO Max) para acabar. La quinta temporada es la última y me guardaré de verla para que no se me acabe Deborah Vance . El primer capítulo, el único disponible, sí que lo he visto, claro. Deborah, despedida y casi cancelada (no puede actuar en público) después de abandonar el programa de televisión que tanto había deseado por defender a Ava, tiene que empezar de nuevo. Ahora quiere el EGOT. O sea, Emmy, Grammy, Oscar y Tony. Tiene dos, le quedan el Oscar y el Tony. Bryan Cranston también tiene dos: Emmy y Tony. Poco me parece.