El Barça sigue compitiendo contra sí mismo. El conjunto azulgrana se proclamó este sábado campeón de la Liga de balonmano tras certificar matemáticamente el título a falta de seis jornadas, una superioridad que vuelve a reflejar la distancia que separa al equipo de Carlos Ortega del resto de la competición. Es su 33º campeonato liguero y el decimosexto consecutivo , una racha que se extiende desde la temporada 2010-11 y que no encuentra oposición en el balonmano español. El alirón se terminó de confirmar tras un fin de semana redondo. Primero, con la contundente victoria ante el Ademar León (48-31), que dejó el título a punto de caramelo. Después, con la derrota del Logroño La Rioja, segundo clasificado, ante el Bidasoa Irún, resultado que hizo ya imposible cualquier alternativa. El Barça, con 48 puntos y una ventaja insalvable de 24 sobre su perseguidor, cerraba así la Liga mucho antes de la finalización del campeonato como ya es costumbre. Más allá de los números, el dominio azulgrana se ha construido desde la regularidad y el peso de un bloque consolidado. Ortega suma su sexto título liguero como técnico y ha sabido mantener la exigencia en un equipo acostumbrado a ganar. La producción ofensiva ha sido una de las claves del curso, con el Barça como el conjunto más goleador del campeonato, impulsado por nombres como Dani Fernández o Adrián Sola, dos de los referentes en ataque. El éxito también se explica desde la continuidad. Jugadores como Aleix Gómez , el más laureado de la plantilla con 12 Ligas, simbolizan la estabilidad de un proyecto que se ha mantenido en la cima durante más de una década. A su alrededor, piezas como Dika Mem o N'Guessan siguen sosteniendo un equipo que, temporada tras temporada, eleva su nivel para no ceder terreno. Con el título ya resuelto, la Liga entra ahora en su tramo decisivo con otros frentes abiertos. La pelea por el subcampeonato y las plazas europeas, así como la lucha por la permanencia, centran la atención en las últimas jornadas. El Barça, mientras tanto, ya mira a Europa: está en cuartos de final y tendrá que superar al Nantes si quiere meterse en la Final Four de la EHF Champions League.