Durante años, quienes acudían a las Lagunas de Ruidera se encontraban con orillas secas, cascadas detenidas y antiguos cauces convertidos en simples cicatrices de piedra. La sequía había ido apagando poco a poco uno de los paisajes más espectaculares de Castilla-La Mancha. Pero este año, después de meses de lluvias continuadas y de acuíferos llenos, el parque natural vuelve a mostrar una imagen que muchos visitantes no habían visto nunca y que los vecinos más veteranos recuerdan como algo excepcional. El agua vuelve a correr con fuerza entre las 15 lagunas que forman este espacio natural situado entre Ciudad Real y Albacete. Desde la primera lámina de agua hasta el Hundimiento, las cascadas enlazan unas lagunas con otras, los arroyos... Ver Más