El agua que sale del grifo en La Perdiz, pequeña pedanía de 213 habitantes de Arcos de la Frontera, contiene niveles de nitratos que, aunque todavía dentro del límite legal, generan una preocupación creciente entre científicos y organizaciones ecologistas. Los análisis más recientes disponibles en el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), dependiente del Ministerio de Sanidad