El partido de vuelta de cuartos de final de la Champions League que disputan este martes 14 de abril en el Metropolitano Atlético de Madrid y FC Barcelona viene inevitablemente marcado en sus vísperas por la polémica actuación arbitral del partido de ida en el Spotify Camp Nou, saldado con victoria visitante (0-2). Como es sabido, el club azulgrana tramitó la pasada semana una reclamación formal a la UEFA por la labor del árbitro de campo, el rumano Istvan Kovacs, y por la del alemán Christian Dingert al frente del VAR. Dingert reclamó la atención de Kovacs en la acción entre Pau Cubarsí y Giuliano Simeone que acabó derivando en la expulsión directa del central azulgrana, pero se inhibió en el saque de portería en el que el colchonero Marc Pubill paró el balón con una mano dentro del área después de que el meta Juan Muso plantara la pelota y le diera a su compañero el balón con un pie. Igual que el Atlético protestó formalmente ante la UEFA por el ya célebre doble toque de su delantero, Julián Álvarez, en la tanda de penaltis perdida frente al Real Madrid en la pasada Champions League, el Barça utilizó el mismo cauce oficial para expresar su desacuerdo, sobre todo, por la inhibición arbitral del VAR en esa acción con Pubill de protagonista. De ahí que la designación arbitral para este partido de vuelta Atlético-Barça genere un especial interés. Acompañando al árbitro principal, el francés Clement Turpin, estará su compatriota Jerome Brisard, quien precisamente esta misma temporada también viene con una historia polémica a cuestas en esta misma edición de la Champions League, al no reclamar la atención del árbitro de campo, Francois Letexier, en la eliminatoria entre Benfica y Real Madrid, después de que el madridista Federico Valverde impactara con su puño cerrado en la cara del benfiquista Samuel Dahl. La acción, que no fue vista por el árbitro principal, tampoco mereció el aviso correspodiente por parte del VAR. El Benfica presentó denuncia ante la UEFA por conducta violenta del madridista, pero el máximo organismo del fútbol europeo desestimó la reclamación del club portugués. "El Benfica lamenta que, ante la clara evidencia en las imágenes que muestran la agresión al jugador del Benfica, Samuel Dahl, la UEFA haya decidido no proceder a ninguna acción disciplinaria. Sin duda, se trata de una situación de tarjeta roja que no fue sancionada durante el partido", difundió en un comunicado el club lisboeta. El Comité de Disciplina de la UEFA dejó en nada la solicitud de castigo para el centrocampista madridista.Leer más]]>