No hace falta enfrentarse a una situación extrema para que el cuerpo humano sufra en el espacio. De hecho, e incluso en la calma más absoluta, flotando plácidamente en la inmensidad del cosmos, la anatomía humana se va deteriorando inexorablemente, hora tras hora. Porque nuestro cuerpo es una máquina biológica moldeada durante millones de años para operar exclusivamente a 1 G (la gravedad de la Tierra). Y cuando le quitamos esa constante fundamental, todo se desmorona. Según datos recopilados por agencias espaciales a partir de estudios exhaustivos (tal como detalla la NASA en su artículo 'El cuerpo humano en el espacio'), durante sus viajes los astronautas pueden verse 'atacados' en varios frentes simultáneos. A esto es a lo que se... Ver Más