El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, vuelve a estar en el ojo del huracán. Un comité del Congreso abrió la semana pasada una investigación contra Hegseth tras conocerse que trató de realizar una inversión multimillonaria en compañías de Defensa pocas semanas antes del inicio de la guerra en Irán. La operación financiera no llegó a materializarse por cuestiones técnicas, pero ha llevado a los demócratas a acusarle de querer lucrarse de forma ilícita con el conflicto. No es la única polémica que acecha al que pasa por ser uno de los arquitectos de la agresión militar contra la República Islámica. También la semana pasada, Hegseth despidió fulminantemente a tres generales del Pentágono, una purga que ha generado todo tipo de especulaciones. Seguir leyendo....