Abu Osama, residente en la localidad de Yadouda, en el oeste rural de la gobernación siria de Deraa, no recibe suficiente agua potable. Lleva años enfrentándose a este problema. “Cuando se corta el suministro, tenemos que comprar un camión cisterna. En mi caso es difícil asumir ese coste, así que intento ahorrar agua al máximo”, explica este hombre de 34 años, casado y padre de cuatro hijos. El precio de un camión cisterna alcanza las 50.000 libras sirias (alrededor de 3,46 euros) y para muchos vecinos equivale al salario de un día. Osama gana menos de 100 dólares (86,5 euros) al mes como conductor de ambulancia en Deraa. Seguir leyendo