Puede parecer una contradicción, pero tal vez no lo sea. Con tan solo cuatro días de diferencia, el presidente de Estados se ha apropiado del éxito de la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo, y ha mandado al Congreso un documento presupuestario en el que pide por segundo año consecutivo unos recortes en ciencia inéditos desde la Segunda Guerra Mundial. En la mente de Trump, adelgazar al máximo el Estado no es incompatible con presumir de los logros del Estado.Seguir leyendo