Uno de los puntos débiles de la energía fotovoltaica es depender de los días soleados para generar la mayor cantidad de energía posible. Hay que tener en cuenta que, en cuanto el cielo se cubre de nubes o cae un chaparrón, la eficiencia cae en picado. Pues bien, un equipo de investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla ha estado trabajando para solucionar este problema. Han desarrollado una tecnología que utiliza la lluvia para generar electricidad. Se trata de un panel solar que también funciona como recolector de energía cinética. Todos los detalles del estudio han sido publicados en ScienceDirect.Aquí toda la magia está en una capa increíblemente fina, de apenas 100 nanómetros, que recubre las celdas solares de perovskita. Esta es una alternativa al silicio que promete ser mucho más barata y eficiente, aunque tiene un punto débil: se degrada rápidamente si se expone a la intemperie. Esto es algo que ha solucionado el equipo utilizando técnicas de plasma. Han creado un "escudo" protector que no solo blinda el material contra la humedad y los cambios de temperatura, sino que añade propiedades triboeléctricas.Más allá de la energía fotovoltaica convencionalResumen gráfico de los componentes del panel solar creadoPero vayamos a lo importante, ¿qué significa todo esto en la práctica? El panel solar aprovecha el impacto físico de las gotas de lluvia. Cada gota que golpea la superficie se transforma en una pequeña descarga de energía. Estamos hablando de hasta 110 voltios por impacto. Vamos, que convierte lo que antes era una debilidad, la lluvia, en un nuevo recurso energético.Esto tiene implicaciones enormes para el famoso Internet de las cosas (IoT). Se puede usar para alimentar sensores de calidad del aire, estaciones meteorológicas en mitad de la montaña u otros sistemas que nunca necesiten cambiar sus baterías. Al ser capaz de generar energía tanto del sol como del agua, estos dispositivos podrían ser autónomos de verdad, funcionando de forma continuada si hace un sol radiante o si estamos en mitad de una tormenta.Lo que propone el investigador Fernando Núñez y su equipo del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla es dejar de ver el clima como un obstáculo para empezar a verlo como una fuente de energía constante. Al crear paneles híbridos capaces de resistir condiciones extremas, el equipo ha abierto la puerta a una nueva generación de tecnología. Siempre es una buena noticia ver cómo la ciencia está encontrando formas de hacernos cada vez menos dependientes de la red eléctrica tradicional..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }