Esta noche hay una razón para no dormir. La cápsula Orion de la misión Artemis II regresa a la Tierra tras diez días en el espacio y un sobrevuelo a la cara oculta de la Luna que no se veía desde el programa Apolo. El amerizaje está previsto para las 02:07 horas del sábado en la España peninsular, frente a las costas de San Diego.La cobertura de RTVE arranca a la 01:00 horas en La 1, el Canal 24 Horas y RTVE Play, con Lorenzo Milá al frente del especial. Quien quiera arrancar antes tiene opción desde las 19:00 horas en el Canal 24 Horas, donde Milá y la periodista Marina Ribel analizan la misión junto a Pedro Duque y Pablo Álvarez. NASA+ y el canal de YouTube de la NASA también emiten el regreso de forma gratuita, con señal disponible unos 90 minutos antes.Cómo se trae a casa una cápsula que entra en llamas a 38.000 km/hLo que ocurre desde la separación de módulos hasta el impacto con el agua dura 42 minutos. A la 01:33 horas, el módulo de tripulación se separa del módulo de servicio europeo, que ha propulsado la nave alrededor de la Luna y de vuelta. Con esa separación queda expuesto el escudo térmico, y los motores de control de reacción alinean la cápsula para la entrada.A la 01:53 horas, Orion golpea la atmósfera a unos 38.400 kilómetros por hora. La cápsula debe entrar con un ángulo de exactamente -5,8 grados respecto al horizonte: un grado de más eleva el estrés sobre el escudo hasta niveles peligrosos, y un grado de menos hace que la nave rebote y pierda el control.La fricción genera plasma a 2.700 grados centígrados, casi la mitad de la temperatura en la superficie del Sol, y bloquea las comunicaciones con el centro de control durante varios minutos. Es el tramo más tenso para el equipo en tierra. Cuando la señal de radio regresa, lo peor ya ha pasado.El escudo que tiene que aguantar todo eso no es una pieza genérica. Está formado por 186 bloques de Avcoat de 3,8 centímetros de espesor sobre una base de titanio y funciona de forma ablativa: el material se consume progresivamente para llevarse el calor consigo, protegiéndoles de temperaturas que destruirían cualquier otra estructura.En Artemis I, la misión no tripulada de 2022, ese escudo mostró desprendimientos imprevistos. La NASA revisó los datos y ajustó la trayectoria de Artemis II hacia un ángulo de reingreso más pronunciado para reducir el tiempo de exposición al calor, corrigiendo así el principal problema detectado en la misión anterior.Una vez superada la reentrada, los paracaídas toman el relevo. A 7.620 metros se desprende la cubierta delantera y se despliegan los primeros frenos. A 2.900 metros entran los principales: tres unidades de 35,3 metros de diámetro y 140 kilogramos cada una, que reducen la velocidad de más de 500 kilómetros por hora hasta unos 27 en el momento del impacto. Once paracaídas en total, en tres juegos sucesivos.La cápsula puede tocar el agua erguida, invertida o de lado, por lo que lleva cinco airbags naranjas para estabilizarse en cuanto contacta con el océano. El punto de caída está dentro de una franja de 3.704 kilómetros en el Pacífico frente a San Diego, zona elegida en parte porque permite al USS John P. Murtha llegar en minutos. El barco ya lleva días en posición.El operativo de rescate no arranca hasta verificar tres condiciones: apertura correcta de los paracaídas, ausencia de peligros en el entorno de la cápsula —restos, posibles fugas de amoníaco u otras sustancias— y confirmación de que la escotilla puede abrirse. Solo entonces los buzos instalan una balsa inflable y sacan a los astronautas uno a uno con ayuda de helicópteros.El protocolo prevé que tripulación y cápsula estén a bordo del Murtha en menos de dos horas tras el amerizaje. Hay planes de contingencia para casi cualquier escenario: aviones C-17 y apoyo desde Pearl Harbor en alerta por si la cápsula cae fuera de la zona prevista. Es la primera vez que NASA y Departamento de Defensa coordinan un reingreso lunar tripulado desde el Apolo 17 en 1972, algo que encaja con la escala de lo que la tripulación ha estado haciendo a más de un millón de kilómetros de casa.La misión ha cubierto más de 1.100.000 kilómetros alrededor de la Luna, superando la distancia de cualquier misión tripulada anterior. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen fueron los primeros en rodear la cara oculta del satélite en medio siglo, y esta madrugada cierran ese viaje con su maniobra más comprometida. Quien quiera ver el contraste con cómo arrancó todo hace diez días tiene el arco completo de la misión.