No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes. Dentro de poco el mundo ya no me verá más, pero ustedes sí me verán. Y porque yo vivo, también ustedes vivirán. En aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes. ¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él. Juan 14:18-21 Señor nuestro Dios, amado Padre que estás en el cielo, nos reunimos en tu presencia por medio de Jesucristo, nuestro Señor. Revélanos a nuestro Salvador Jesucristo. Que el Salvador se manifieste a nosotros, de no ser así nunca venceremos nuestra necesidad. Concede que en esta hora tardía para el mundo le podamos ver como él es, y, por medio de él y de su reino, nos elevemos por encima de las dificultades de nuestro tiempo. Fortalece nuestros corazones cada día; llénanos de alegría porque tú guías todo en la tierra como en el cielo; al final nos darás la victoria que pertenece al reino que has establecido. Que seamos consolados en este reino por toda la eternidad, un reino mucho más grande y glorioso que todos los reinos del mundo. Amén. Artículos recientes de Plough Alastair Roberts La Biblia no es un libro cualquiera No puedes leer la Biblia como una novela. No son solamente palabras en una página. Leer Christoph Friedrich Blumhardt Dios: ¿vivo o muerto? Dios no está muerto. ¡Dios vive! Es el principio, pero también es el fin. Leer