La velocidad con que hablaba Hansi Flick al final del partido revelaba la agitación que sentía el entrenador del Barça en el cuerpo. Mayor de la habitual. Habían sucedido muchas cosas y todas adversas. la más grave es que el Barça había perdido por 0-2, el resultado que tendrá que remotar en el Metropolitano el próximo martes.Seguir leyendo....