«La amabilidad no es ser blando ni dejar pasar todo, ceder siempre. Tampoco es evitar los conflictos o exigir que los niños estén siempre tranquilos y sonrientes. La amabilidad es una habilidad social , y como cualquier habilidad importante , se aprende con el tiempo y en lo cotidiano», advierte la psicóloga Sonia Martínez. fundadora y directora de los Centros Crece Bien. La sociedad no siempre interpreta bien esta capacidad denostada, apunta esta experta. Es más, advierte que aquí hay una confusión importante y clave para su futuro. «Ser amable -aclara- no es ser débil, es tener control emocional y seguridad interna. Un niño que grita, impone, o se defiende atacando no es más fuerte, es un niño que todavía... Ver Más