Descubren la «huella de la muerte»: un nuevo tipo de vesícula extracelular que las células dejan al morir y que podría transformar cómo combatimos enfermedades (y también cómo se propagan los virus)

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Investigadores de La Trobe University en Australia, en colaboración con el Walter and Eliza Hall Institute (WEHI) y la Toronto Metropolitan University, han descubierto un proceso desconocido hasta ahora en la muerte celular. Cuando una célula se autodestruye (proceso llamado apoptosis), no se fragmenta de manera caótica como se creía: deja una «huella» estructurada en forma de un nuevo tipo de vesícula extracelular llamada F-ApoEV (Footprint Apoptotic Extracellular Vesicle). El hallazgo se publica en Nature Communications.Las vesículas extracelulares (EV) son partículas diminutas que las células liberan para transportar proteínas, lípidos, ADN y ARN a otras células. Son una pieza clave de la comunicación celular. Las F-ApoEVs son una variedad nueva: marcan el lugar donde una célula ha muerto y funcionan como «señales de migas de pan» que guían al sistema inmunitario para localizar y limpiar los restos celulares, evitando inflamación. Cada día mueren miles de millones de células en tu cuerpo como parte del recambio normal y de procesos patológicos. Hasta ahora se asumía que la fragmentación de la célula moribunda era aleatoria. No lo es.El estudio fue liderado por la doctoranda Stephanie Rutter en el laboratorio del profesor Ivan Poon (La Trobe Institute for Molecular Science), con la doctora Georgia Atkin-Smith (WEHI) como co-autora principal. Usaron microscopía avanzada, imagen de células vivas, proteómica y modelos de infección viral con células humanas y de ratón.La parte preocupante: cuando las células moribundas están infectadas con influenza, el virus puede secuestrar este sistema de limpieza escondiéndose dentro de las F-ApoEVs. Es decir: lo que en teoría es un mecanismo de defensa del cuerpo se convierte, en presencia de virus, en una autopista para que el patógeno se propague a células vecinas. Atkin-Smith lo resume así: «Las células moribundas pueden seguir comunicándose desde la tumba, y eso puede impactar la función inmunitaria».Mi valoración: este es uno de esos hallazgos básicos que en titulares parecen menores pero pueden cambiar paradigmas enteros. La muerte celular está implicada en cancer, autoinmunidad, infecciones y enfermedades cardiovasculares. Si entendemos que el proceso es estructurado y no aleatorio, abrimos la puerta a fármacos que aprovechen esos pasos para potenciar la respuesta inmunitaria, o que los bloqueen para frenar la propagación viral. La limitación, importante, es que el estudio está hecho mayoritariamente in vitro. El siguiente paso son modelos en ratón y muestras de pacientes para confirmar el alcance traslacional.Preguntas frecuentes¿Qué es una F-ApoEV? Una «Footprint Apoptotic Extracellular Vesicle»: un tipo nuevo de vesícula extracelular que las células dejan al morir como marcador del lugar de la muerte celular. ¿Por qué importa? Cambia la idea de que la fragmentación celular es aleatoria. Demuestra que es estructurada y comunica información al sistema inmunitario. ¿Cuál es el riesgo? Virus como el de la gripe pueden esconderse dentro de las F-ApoEVs y usar este sistema para propagarse a células vecinas.La noticia Descubren la «huella de la muerte»: un nuevo tipo de vesícula extracelular que las células dejan al morir y que podría transformar cómo combatimos enfermedades (y también cómo se propagan los virus) fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.