Edición original: Venere privata. Oblomov Edizioni. Octubre, 2022Edición nacional/España: Venus privada. Dibbuks. Febrero, 2026Guion: Paolo Bacilieri (según la novela de Giorgio Scerbanenco)Dibujo: Paolo BacilieriTraducción: Manuel ManzanoFormato: Cartoné, 166 páginasPrecio: 21€Los primeros pasos de un personaje excepcional«Cierto, vivir es dificil, mientras que morir es mucho más fácil.»En una reseña reciente hablábamos sobre las adaptaciones literarias al cómic y la parte de mérito que le corresponde al autor de la novela original y la que se le puede atribuir al adaptador o adaptadores del texto al medio de la historieta. En el caso de Venus privada de Paolo Bacilieri, que se basa en la novela homónima de Giorgio Scerbanenco publicada en 1966, la parte más destacada de este fumetto es, sin duda, el trabajo de traslación a las viñetas a cargo del fabuloso artista veronés.Paolo Bacilieri es un clásico contemporáneo del cómic europeo. Su producción es tan amplia como apasionante y el hecho de que haya emprendido la tarea de adaptar las cuatro historias protagonizadas por Duca Lamberti es una noticia maravillosa.Venus privada es el primero de los casos de este médico expulsado de la carrera por una praxis médica extrema de múltiples repercusiones morales, legales y personales. Hijo de un agente de policía ya fallecido, conserva algunas relaciones en el cuerpo que le ayudan a sobrevivir – tras pasar tres años en la cárcel – en una sociedad ultracatólica, mojigata y profundamente corrompida. A través de estos contactos obtiene su primer caso que consiste en hacer de niñera del hijo alcohólico de un hombre muy rico e intentar curarlo. Luca sospecha que tras la adicción del joven hay un trauma muy profundo que está relacionado con dos mujeres asesinadas… A parte de la trama policiaca, la obra aborda, de una manera algo oblicua y tangencial, dos aspectos diferentes y en cierta medida opuestos del comercio sexual de mujeres. Por una parte se fija en las redes criminales de trata de blancas y por otra nos muestra la prostitución femenina de carácter privado, aquella en la que no participan ni los chulos ni las mafias del sector. Este aspecto del texto original es el que quizás ha envejecido peor ya que presenta situaciones y conflictos que han quedado algo superados por el paso de las décadas. Sin embargo el peso específico y el carisma de los personajes, especialmente los femeninos, hace que sintamos sus tragedias como nuestras.Con esta primera novela de la serie irrumpió en la narrativa italiana un personaje único, atractivo, contradictorio, carismático y polémico como el ex doctor Duca Lamberti. Es un protagonista marginal, expulsado de la sociedad milanesa por una acción de piedad, contraria a las normas profesionales, a la ley vigente y a las reglas religiosas de la época, pero que le califican como humano. Esta condición de desplazado en su propio entorno, de paria entre los suyos lo sitúa en una posición envidiable para analizarlos sin prejuicios, sin sentimientos y sin piedad. Además, Lamberti combina entre sus capacidades las dotes detectivescas de su progenitor con el conocimiento y la experiencia de su pasado como médico. Es tanto un sabueso como un científico.Aunque hayamos dicho que la principal cualidad de esta versión de Venus privada sea el trabajo de Paolo Bacilieri, en absoluto estamos ante un punto de partida literario desdeñable. Al contrario, la obra de Giorgio Scerbanenco conserva una modernidad sorprendente. Su mirada desacomplejada y crítica ante los convencionalismos sociales, legales y económicos de la época; su enfoque sobre el papel de las mujeres en una sociedad machista, patriarcal y depredadora sigue siendo vigente y su tierno cinismo es un salvavidas ante tanta crueldad. Además, sus personajes son de carne y hueso; complejos, contradictorios, vacilantes y falibles. El impulso inicial de esta serie de adaptaciones fue un encargo de su editor, pero se entiende que un fino observador del ser humano como Bacilieri se haya fijado en esta tetralogía policiaca y milanesa para hacer una labor de adaptación; son tal para cual.Desde la primera escena queda claro que la principal tarea de Paolo Bacilieri es sumergirnos en una época pretérita para situarnos en un ambiente definido a la perfección, bien documentado y cargado de matices.El artista de Adiós muchachos, fiel a su estilo, despliega un catálogo exhaustivo y coherente de paisajes urbanos, descampados poligoneros e interiores tan detallados como deprimentes que refuerzan y avalan los dramas que albergan sin por ello entrometerse ni dificultar su correcta lectura. Pero, además, el inmenso repertorio de habilidades narrativas del autor italiano le permite trasladar al lenguaje del fumetto todos los diálogos – algunos extensos y densos – de una forma original y atractiva, sin repetirse y aportando detalles significativos a cada secuencia.Paolo plantea sus páginas en dos grandes bloques secuenciales de tamaño irregular que contienen varias viñetas cada uno. Cada uno de estos segmentos tiene una composición distinta con pocas viñetas o un conjunto más numeroso de cuadros menores e incluso una escena principal predominante con insertos de detalle. Tampoco renuncia a las páginas de una sola viñeta ni al conjunto de numerosas viñetas diminutas que desmenuzan y ralentizan la acción. La narrativa es exuberante, rica en variantes e imaginativa.Los personajes están dibujados de una manera rotunda. Sus rostros los definen a la perfección y sus poses están naturalmente exageradas, son reconocibles, ajustadas a sus emociones y a sus terrores. Aún estoy digiriendo el hecho de que el millonario empleador de Duca tenga el rostro de Silvio Berlusconi y que su hijo, el alcohólico y atormentado Davide, tenga el rostro de Donald Trump… no parece una decisión gratuita, pero tampoco parece pretender nada más que convertirse en un detalle curioso, anecdótico, una pulla que el autor puede permitirse.Y, a pesar de su extremado rigor histórico, Paolo Bacilieri se permite una licencia, un anacronismo que se entiende, que se perdona por la potencia visual y conceptual de la escena resultante. Es cuando Lamberti decide ponerse a bailar, para evadirse de tanta miseria moral, de tanto desasosiego, de tanta negritud y lo hace en una pista discotequera a los acordes del tema I’m your Venus, una canción pop alemana del grupo Shocking Blue publicada en el 1968, cuando la novela lo hizo dos años antes, en 1966. Pero su hipnótico estribillo: “Well, I’m your Venus, I’m your fire, at your desire“ era demasiado tentador para obviarlo. El resultado son tres páginas absolutamente memorables.El autor de FUN y More FUN, partiendo del ejemplo de algunos grandes maestros como Milo Manara, Moebius, Robert Crumb, Andrea Pazienza o del tándem formado por Tamburini junto con Liberatore, ha sabido encontrar un lenguaje propio con un estilo atractivo y, al mismo tiempo, versátil para consolidarse como uno de los autores más prolíficos, inquietos e interesantes del mercado del fumetto contemporáneo.Paolo Bacilieri nació en Molina di Fumane, en Verona, el año 1965. Estudió en la Accademia di Belle Arti di Bologna donde se diplomó y en 1982 empieza su carrera profesional como ayudante de Milo Manara. Ya en 1986 publica su primer trabajo, junto con el guionista Franco Mescola, titulado Il tesoro degli Imbala que se publica de forma seriada en la revista Corto Maltese en Italia y posteriormente en la francesa (À Suivre). Un año más tarde publica Storia del cazzo, su primera obra en solitario. En estos primeros años el autor firma simplemente como Baciliero.Paolo BacilieriDirectamente para el mercado francés crea la serie de género negro Barokko (1988) que se publica también en la revista francesa (À Suivre) y unos meses más tarde en la italiana Comic Art. La andadura de Barokko se dilata durante cuatro años. Finalmente, en 1993, se publica en un álbum recopilatorio dentro de la colección Les Romans (À Suivre) de la editorial Casterman. En esta época colabora con varias revistas mensuales entregando numerosas historias cortas, son publicaciones como Comic Art, Corto Maltese, Blue, L’Écho des Savanes o The Artist, entre otras. También en 1993 realiza la obra unitaria «Durasagra». Venezia Uber alles que publica el sello ReR Editrice.Desde 1999 colabora con la editorial Sergio Bonelli Editore donde realiza los dibujos para dos series, principalmente. Son Napoleone y Jan Dix, creadas por Carlo Ambrosini. Desde el número 22 de la primera colección, Paolo Bacilieri realiza varios episodios como autor completo. En Bonelli también publica la obra Sul pianeta perduto (2012), con los textos de Antonio Serra; un número especial de la serie Dampyr con el guion de Mauro Boselli y el episodio de la colección Dylan Dog titulado Il mostruoso banchetto (2016) junto al guionista Alberto Ostini, entre otras obras de encargo.Paralelamente, sigue con su carrera más personal. En el año 2000 publica Patty Paradise, junto a Franco Busatta, se trata de un libro biográfico y una entrevista a la cantante italiana Patty Pravo, con Busatta también realiza Scusa Sadik, hai visto Diabolik? Un cocktail di fumetti neri (2001). Ambas publicadas por la editorial PuntoZero.En el 2005 publica en la revista Blue, la serie Zeno Porno con la que consigue el premio Gran Guinigi como Mejor Autor en Solitario en el festival de Lucca de 2006. Zeno Porno ha sido recopilada en álbum por el sello Kappa Edizioni y después por Coconino Press.En 2011 vuelve al mercado franco belga y realiza el arte de Adiós muchachos, la adaptación de la novela de Daniel Chavarría que realiza junto al guionista Matz (Alexis Nolent). La publica Casterman. En 2012 publica la biografía de Emilio Salgari, titulada Sweet Salgari editada por Coconino Press.Sus siguientes trabajos son FUN (2014), nominada al Premio Eisner en 2018 y More FUN (2016) dos álbumes publicados por Coconino Press. Palla (2016), publicado por Hollow Press; Tramezzino (2018), por Canicola Edizioni; Ettore e Fernanda (2019), otra vez por Coconino Press; Bob 84 (2021) con guion de Vincenzo Filosa, en este caso editado por Panini Comics; Venere Privata (2022), que adapta la primera novela de Giorgio Scerbanenco protagonizada por Duca Lamberti; en 2023 ha publicado con gran éxito de crítica la obra Piero Manzoni. Basta a ciascun giorno la sua pena (B.A.C.G.L.S.P.) y en 2025 presenta Traditore de tutti que adapta el segundo caso del personaje creado por Scerbanenco. Estos tres últimos álbumes los publica Coconino Press.En castellano, Paolo Bacilieri está siendo editado de manera escasa, fragmentada y poco rigurosa. Storia del cazzo se serializó en la revista mensual Totem el Comix en 1987 con el título de Una historia del carajo. Posteriormente La Cúpula lo incluyó en su colección Historias completas de El Víbora con el contundente título de Carajo (1990), en la misma colección encontramos también El tesoro de los Imbalas (1989), con Franco Mescola ejerciendo de guionista. Damos un salto hasta 2010, cuando La semana negra de Gijón publica un álbum colectivo titulado Los olvidados donde Bacilieri, junto al guionista Gianfranco Manfredi, participa con el relato corto titulado Mario Savio y la máquina. Norma Editorial toma el relevo y publica dos nuevos álbumes de este autor, concretamente Adiós muchachos (2012) y La vida soñada del capitán Salgari (2014).Con la publicación de Venus privada (2026) a cargo de Dibbuks parece abrir una puerta a la esperanza de ver las obras de este personaje en nuestras librerías más cercanas y, quizás, otras obras de esta figura absolutamente imprescindible del cómic italiano actual.La realización técnica y material del álbum es buena. El tomo es en tapa dura, tiene un tamaño que, a simple vista, parece algo reducido, pero que con la concepción narrativa de Bacilieri se revela perfectamente adecuado. Es más, el libro tiene un centímetro más de alto y otro más de ancho que el de la edición original del sello italiano Oblomov o que el de la francesa Ici Même, aunque, en realidad, la parte gráfica sea la misma. Está bien impreso y cuenta con un papel correcto, quizás algo fino. La edición no contiene ningún material adicional, ni escrito ni gráfico y su precio es el estándar tanto si hablamos de productos de narrativa dibujada como si lo que buscamos es narrativa escrita.Venus privada de Paolo Bacilieri, basada en la novela de Giorgio Scerbanenco, es una adaptación que aporta muchísimo valor añadido al texto original. La excelente labor del fumettista italiano consigue que sintamos muy actual un libreto escrito en 1966, nos transmite gráficamente toda la podredumbre moral y toda la violencia de una época sórdida, además nos muestra con precisión el ambiente de una época pretérita deprimente y que no se nos antoja muy diferente a la nuestra. Tras esta primera novela, quedan tres más por trasladar al cómic; la segunda – Traditore de tutti – ya está en las librerías italianas y esperemos que no tarde mucho en llegar a las de aquí. Afortunadamente existen más historias de Duca Lamberti y sus allegados con las que poder disfrutar. No se puede pedir nada más, solo cabe tener un poco de paciencia.Salut!Lo mejor• La adaptación del texto a cargo de Paolo Bacilieri.• La intensidad emocional del relato.• Una edición acorde con la obra.Lo peor• Que queremos más.