Economía de guerra bursátil

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El segundo mandato de Donald Trump se ha caracterizado por convertir al mercado bursátil en una montaña rusa. Subir y bajar. Bajar y subir. Repetir.Primero ocurrió con los aranceles. El anuncio golpeó bolsas y expectativas de inversión. Después llegaron mensajes sobre pausas, y entonces vino el rebote. Más tarde pasó con China.Este patrón se ve con más claridad en la guerra contra Irán. Un viernes aparece un mensaje de máxima tensión. El fin de semana y el lunes llega un tono más moderado. El ciclo se repite. Y en medio de esas oleadas, algunos logran fortunas gigantescas en tiempo real.EL PATRÓNEn la economía de guerra clásica, en el caso de Estados Unidos, el conflicto empujaba industrias enteras. Crecía la producción de armas, energía, transporte y acero. El Estado movía presupuesto y producción, los sectores involucrados ganaban gracias a la guerra.Hoy la ganancia dejó de centrarse sólo en eso y se desplazó hacia la subida y bajada brusca de los precios en los mercados. Ese mecanismo es aprovechado por algunos porque los mercados no esperan al lunes en la mañana, pues los contratos de compra y venta ligados a la bolsa y al petróleo operan casi todo el tiempo.Con ello, un mensaje presidencial lanzado fuera del horario normal puede mover precios antes de que abra Wall Street. Ahí apareció un terreno fértil a partir de una política basada en ultimátums, amenazas y rectificaciones.A principios de 2025, Trump anunció aranceles globales y los mercados cayeron. Días después vino una pausa de 90 días para varios países y el mercado reaccionó con euforia. El S&P 500, que refleja el comportamiento en bolsa de las 500 empresas más grandes, subió 9.5% en una sola jornada. Y el Nasdaq, que incluye a empresas como Google o Amazon, más de 12%.Después llegó otro episodio con Europa con amenazas, mensajes de alivio y más ganancias.Con China ocurrió algo parecido. Fechas límite, endurecimiento verbal, prórrogas y nuevas negociaciones. De ahí, diversos reportajes periodísticos internacionales empezaron a señalar un patrón en el que Trump amenaza, presiona y luego retrocede.Con el caso de la guerra contra Irán, Reuters documentó movimientos bruscos en el precio del petróleo conforme cambiaban los mensajes sobre ataques, pausas o salidas rápidas del conflicto.También reportó operaciones millonarias hechas poco antes de anuncios que alteraron el precio del petróleo de forma abrupta.EFECTO SECUNDARIOSPero, a diferencia de ciclos pasados, lo que ocurre en Medio Oriente no se quedó en las bolsas. También pegó en la inflación y el costo de vida en general.En Asia ya se aplican medidas de austeridad frente a la escasez de gasolina. En México, la gasolina premium y el diésel rozan los 30 pesos por litro. Y Estados Unidos tampoco se salva, porque la gasolina ya superó los 4 dólares por galón.Así, el dinero termina concentrándose en operaciones rápidas, donde pierden quienes son empujados por el miedo. Pero este juego no es neutro.Mientras algunos actores capturan ganancias con la volatilidad con una precisión que despierta sospechas, el resto enfrentamos gasolina más cara, presión inflacionaria y mayor incertidumbre económica.EL DATO INCÓMODOMéxico debe cada vez más. Hacienda calcula que en 2027 la deuda pública será igual a más de la mitad de todo lo que produce el país en un año. Y parte de ese dinero prestado no se usará para obras, sino para pagar gastos del día a día.The post Economía de guerra bursátil first appeared on Ovaciones.