La salida del Jefe del Ejército de los EE.UU. en plena tensión con Irán y el antecedente en el Comando Sur exponen un patrón preocupante: el desplazamiento de mandos que advierten sobre los riesgos. Cuando el poder político desoye a los profesionales, la estrategia deja de ser racional y los errores se vuelven inevitables.