Gon, de TANAKA Masashi

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Edición original: Gon (ゴン) (Kodansha, 1991)Edición nacional/España: Gon. Edición coleccionista (Norma Editorial, 2025)Guion: TANAKA Masashi.Dibujo: TANAKA MasashiFormato: Cofre con dos tomos cartoné. 1064 páginas. 59€Atención: La siguiente obra que se analiza a continuación contiene un capítulo con arácnidos. Aquellas personas con aracnofobia pueden verse perturbadas o molestas al leer esa parte.Dinosaurio con cabeza de hierroAntes de comenzar a reseñar la obra de Tanaka querría explicar la particularidad de este personaje, Gon el dinosaurio se conoce aquí y parte del mundo por una razón, y junto a la otra dice mucho de cómo varias generaciones se han criado con una criatura tan singular.Unos más jóvenes que otros lo conocerán por su participación en el famoso juego de lucha de la saga Tekken, en concreto el tercero de la franquicia para PSX, en el aparecía de invitado como personaje jugable y veíamos parte de su historia en su final de su modo y otras cuestiones, al ser un juego de peleas estaba bastante bien representado.Gon en TekkenDe la otra manera de la que se le conoce quizás ya sea una generación más mayor que la del videojuego o fuera de los mismos y van a otros círculos culturales y es que en los 2000 la editorial La Cúpula, una de las más longevas e interesantes en el panorama del cómic underground, publicó esta obra en varios tomos incluyendo uno a color.Así que esta es la segunda vez que vemos publicada esta obra y quizás ahora ya sea con una afluencia más masiva al tener una editorial que llega a más lugares y no es tan de nicho como la anterior licenciataria y aquellos que disfrutaron con el personaje en el juego y queréis descubrir quién era ese dinosaurio tan resistente al que era tan difícil de pegar aquí tenéis.Sin más rollos, allé vamos.Les redactores de Manga y un invitadoLa belleza que hemos dejado atrás«Ruidos de dinosaurio»En ocasiones aparecen historias que se aleja de lo tradicional: no hay diálogos, no existe una estructura narrativa convencional. Sin embargo, lejos de ser algo malo, esto se convierte en un acierto. Eso es Gon, obra del mangaka TANAKA Masashi, quien se establece como un maestro del lenguaje visual.La historia se nos cuenta a través de imágenes, sin ningún texto, ni de apoyo u onomatopeyas. Lo que el lector ve es gracias al lápiz del mangaka. Tanaka logra ofrecernos un retrato detallado y evocador de la naturaleza: el mundo marino, animal y vegetal cobran vida con una precisión milimétrica, parece que estemos viendo un documental por lo realista que son sus paisajes.En el manga encontramos a Gon, un pequeño dinosaurio que actúa como protagonista de cada historia. Su carácter juguetón, ese diseño con la cabeza tan grande o verlo dormir nos hace olvidar que al fin y al cabo es uno más de la pirámide alimentaria y un dinosaurio por tanto alguien muy por encima del resto, lo que lleva a interactuar con su entorno de formas tan caóticas como divertidas. Especialmente en sus primeros capítulos, la obra destaca por un humor gamberro y algo cafre, donde Gon impone su presencia sin preocuparse demasiado por las consecuencias. No obstante, más allá de la comedia, cada episodio funciona como una ventana a la vida salvaje.Tanaka nos enseña en cada capítulo su habilidad a la hora de retratar el mundo, recreando escenarios como el mar, las montañas o la sabana con un nivel de detalle muy superior a la media. Los animales que vemos gracias a Tanakaviven, cazan, vuelan y sobreviven como lo harían normalmente.Gon se convierte en una experiencia una obra muda que nos consigue decir mucho a través de sus imágenes, sobre el comportamiento de los animales. Un paseo por la naturaleza guiado por una pequeña criatura impredecible que nos enseña aspectos del mundo que a veces olvidamos.La ausencia de un guion, conversaciones en definitiva de texto es un proceso que al comienzo se representa radical pero en cuanto vamos leyendo u observando las distintas aventuras que nos ofrecen los tomos es impresionante ver como Tanaka logra suplir esa ausencia y mover todo el manga solo visualmente.Cada panel tiene un sentido dentro de la narración, no ocurre porque sí para buscar constantemente golpes de efecto, los tiene pero son consecuentes con klo que cuenta. el mangaka, es eficaz al construir todo eso, con esa forma peculiar de contar su historia nos está guiando como he comentado antes, transmite sus ideas y emociones sin dar explicaciones o más de las debidas, no es sobre explicativo.Lo verdaderamente impresionante no es la ausencia en sí, sino la eficacia con la que Tanaka consigue prescindir de ello. Cada viñeta está construida con una intención clara: guiar la mirada del lector, marcar el ritmo de la acción y transmitir emociones sin necesidad de explicaciones. Su capacidad narrativa es todo un auténtico maremágnum de ideas, expone de manera clara y sencilla la acción, lo que nos lleva a ello, el viaje de Gon por distinto punto de la geografía y los peligros amenazantes que puede sufrir nuestro cabezón amigo y otros personajes de la obra.No te pierdes en ningún momento, es claro, directo y en ocasiones se recrea para que sientas como es lo que está pasando o sufriendo el animal que toque en ese momentoTanaka crea con esa decisión un manga universal que se puede leer sin necesidad de ningún idioma, rompe las barreras idiomáticas de todo el mundo, para que, cualquiera puede acercase al manga y disfrutarlo.Lee Gon es también aprender a mirar. A ver el paisaje, el mundo que nos rodea, la belleza de todo aquello que hemos perdido con la masificación de las ciudades, la polución, las masas que van de un lado para otro sin respirar, estresados por la sociedad imperante, no poder parar y respirar, admirar nuestro bello mundo cada vez más gris y también reírse y pasarlo bien.El humor de la obra nace precisamente de ese contraste: Gon puede irrumpir en la vida de otros animales, alterar su rutina, provocar desastres y marcharse.No hay un ápice de maldad en nuestro pequeño, no se le puede juzgar. Es un animal, al fin y al cabo. Con el paso de los capítulos, sin embargo, también se perciben momentos de cierta empatía o conexión con otros animales, lo que añade una ligera evolución al personaje sin necesidad de palabras. Aunque Gon da nombre a la obra, sería injusto considerarlo el único protagonista del manga. El principal protagonista de la obra del japonés es todo aquello que nos rodea y percibimos mientras leemos, lo que nos envuelve. El mundo.Cada capítulo tiene un ecosistema distinto: océanos, paisajes, montañas, desiertos, bosques, dibujado todo con un realismo obsesivo por Tanka para como hemos dicho recrear lo más fiel posible el realismo, eso hace que nuestro dinosaurio con ese aspecto tan pequeño y cómico con su gestos y situaciones crean una dualidad que sabe cuándo reírse, ilustrarnos y ponernos en tensión.Amen a los detalles d ellos pelajes de los osos, los búfalos, el polvo que se levanta cuando Gon corre, las manadas, las escamas de los peces o el agua cristalina, todo lo sientes real, conocido, una belleza abrumadora.Eso hace que la estructura del manga no tenga una estructura lineal, son capítulos auto conclusivos. Cada uno presenta una situación distinta, un entorno nuevo y una serie de interacciones específicas. Permite ser a la obra muy flexible a la hora de pensar en cómo la afrontemos. Leyendo de golpe por tomos -dos en esta edición- o en pequeñas dosis por capítulos, para que no nos llegue a saturar. Es una ventaja del autor, algunos capítulos son acción, movimiento y puro nervio, otros más tranquilos sosegados o tranquilos. En estos, Tanaka se recrea con el paisaje y la vida animal. Equilibrándola de tal forma para que no se vuelva monótona y aburrida. Siempre se encuentra curiosidad por cada nueva interacción de Gon al nuevo entorno al que se acerca.Aunque hay acierta fascinación y amabilidad de la mano de Tanaka al llevarnos con Gon por el mundo. Hay tambien cierta crudeza por la forma que se representan determinados conflctos dentro del reino animal. El mundo selváticvo, loa naturaleza en sí, no es un mundo del todo alegre y de paz, cuando tiene que ponerse serio lo hace y cuando necesita que Gon se desmadre con sus reacciones y nos riamos, lo consigue. Por supuesto la crueza pasa a ser más sutil conforme pasan los capítulos y la personalidad de Gon se apacigua, se vuelve más como un niño curioso dejando espacio a momentos más emotivos qué despiertan ternura, como los animales y crías que cuida en un momento del manga.Gon no es como leer un manga convencional. Es una experiencia distinta, más cercana a la observación que a la lectura. No hay prisa. De hecho, la obra invita a detenerse en cada viñeta, a explorar los detalles, a dejarse llevar por el ritmo de las imágenes. Es un tipo de lectura más pausada, contrario a como consumimos la cultura hoy en día, que todas la semanas tenemos algún nuevo estimulo que necesitamos suplir, ya sea en lecturas, películas o videojuegosGon es una obra única dentro del mundo del manga. Su apuesta por la narrativa muda, su impresionante apartado artístico y su peculiar protagonista la convierten en una experiencia difícil de comparar con cualquier otra, quizás solo Jun del Rey del manga ISHINOMORI se le acerque aún con sus muchas diferencias a este estilo de crear un manga mudo lleno de detalles que te habla a través de las imágenes.Es, en definitiva, en un medio donde el diálogo suele ser protagonista, Gon apuesta por el silencio… y en ese silencio encuentra su mayor virtud. Tanaka demuestra que no hacen falta palabras para contar una gran historia. Basta con imágenes, talento y una comprensión profunda de cómo funciona la narración visual.Ahora bien, respecto a la obra que tenemos en nuestras manos, la editorial ha decidido que, como un manga clásico que es y por su peculiaridad, sacarla en una edición un tanto polémica. Dos tomos bastante pesados en tapa dura que contienen la obra en su totalidad, acompañado de una caja para guardarla similar a Harlock de Matsumoto LEIJI.Eso crea varios problemas: el precio. Soltar sesenta euros de golpe no puede ser viable para todo el mundo, y su edición, que, aunque está cuidada al milímetro, al cabo de un rato puede llegar a ser incómoda. Quizás si hubiera salido en tres tomos sería más manejable sostenerla y disfrutar de su lectura.Decisiones como las que llevamos viendo desde hace un tiempo hacen que leer manga clásico esté al alcance de unos pocos, un lujo reservado para ciertas personas. Lo que sus autores concebían como un entretenimiento cultural accesible para todos se está convirtiendo en un lujo reservado a las élites, y eso no debería permitirse en la cultura.A esto se suma que grandes obras del género pueden dejar de ser viables debido a decisiones empresariales y al hacer esto se va creando una estatus que en el futuro la gente de a pie cada vez podrá leer menos determinadas obras y acabará haciéndolo imposible. Y, aunque vivimos en un país donde el cómic clásico sigue teniendo presencia, es triste ver cómo el manga resulta cada vez más difícil de adquirir. Al fin y al cabo, forma parte de la historia cultural del mundo, ya que las inquietudes de sus autores inspiraron muchas de las historias que hoy admiramos.Lo mejor• El humor y la belleza del reino animal• Lectura amena, didáctica y tremendamente divertida.• Al no tener diálogos todes pueden disfrutarlos sin restricciones lingüísticas.• No envejece al ser un tema universal.Lo peor• El precio…• La edición puede ser incómoda para ciertos lectores