A veces piensas que no puedes con nada. A veces sientes que estás al borde de la muerte, que llevas algo dentro que te oprime el pecho, que no funciona. A veces te pasa todo esto, y piensas que nunca más podrás salir de la cama, pero luego resulta que sales, comes algo y descubres que no era para tanto. Luego descubres que lo único que ocurría, en realidad, era que tenías hambre.Seguir leyendo....