Logo de Goldman Sachs. Crédito: Cortesía. El sector tecnológico global empieza a mostrar señales de oportunidad para inversionistas, en medio de un ajuste en valoraciones que contrasta con la solidez de sus fundamentales y perspectivas de crecimiento, según un informe de Goldman Sachs.Según el análisis conocido por Valora Analitik, tras un periodo de bajo desempeño relativo desde inicios de 2025, las acciones tecnológicas han corregido parte de sus múltiplos, lo que ha llevado a que su valoración, frente al crecimiento esperado, se ubique por debajo del promedio del mercado global. Este cambio responde a una combinación de factores, entre ellos el aumento del gasto de capital en inteligencia artificial, mayores tasas de interés y ajustes en las expectativas de largo plazo.En este contexto, el sector presenta una dinámica particular: mientras las valoraciones han caído, las utilidades y sus revisiones continúan al alza. De hecho, analistas proyectan que la tecnología explicará cerca del 87 % del crecimiento de utilidades del S&P 500 en el primer trimestre de 2026, con expansiones cercanas al 44 % solo en este sector. Relacionado: Goldman Sachs: Aumento en los precios del petróleo presiona la economía global y desafía a América Latina. Razones que explican estas oportunidades en tecnología También se destaca que la inversión en inteligencia artificial se consolida como uno de los principales motores del sector. Se estima que este componente representará alrededor del 40 % del crecimiento de utilidades del índice durante el año, impulsando a las grandes compañías tecnológicas, además de sectores asociados como semiconductores, centros de datos y energía.Otro factor que refuerza el atractivo del sector es la reducción en la prima de valoración. En Estados Unidos, las grandes tecnológicas han disminuido su diferencial frente al resto del mercado, mientras que a nivel global el sector cotiza incluso por debajo de industrias como consumo básico, consumo discrecional e industriales.El informe de Goldman Sachs señala que este ajuste se da en paralelo a una recomposición estructural del mercado, donde la inversión en infraestructura física, como energía y centros de datos, está ganando relevancia frente al desarrollo puramente digital. Este cambio ha favorecido a sectores tradicionales, pero también ha generado un punto de entrada más atractivo para la tecnología.Rentabilidad en tecnología sigue alta A pesar de las preocupaciones sobre el retorno del capital invertido y el impacto en los flujos de caja, indicadores como la rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) se mantienen en niveles elevados. Asimismo, el crecimiento de utilidades sigue mostrando resiliencia frente a la volatilidad de mercado.En paralelo, el contexto macroeconómico también podría jugar a favor del sector. Aunque el aumento en tasas de interés ha presionado las valoraciones, escenarios de desaceleración económica podrían beneficiar a las compañías tecnológicas, dadas sus características de generación de caja y menor sensibilidad relativa al ciclo.A nivel regional, Asia también refleja esta tendencia. Mercados como Taiwán, Corea y China concentran una alta exposición a tecnologías vinculadas a inteligencia artificial, con valoraciones que se mantienen en niveles atractivos frente a su potencial de crecimiento.—