Top de los alimentos cuya producción cayó en Colombia: agricultores dicen que el Gobierno Petro no les da garantías 

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Top de los alimentos cuya producción cayó en Colombia: agricultores dicen que el Gobierno Petro no les da garantías. Collage Valora Analitik con imágenes de Fenalce y Presidencia.La producción de alimentos clave en Colombia registró una caída generalizada en 2025, encendiendo alertas en el sector agrícola y generando una fuerte reacción de los productores, que advierten falta de garantías por parte del Gobierno Petro en un momento crítico para la seguridad alimentaria. Lea también: Precio de la carne: las razones por las que frenar exportaciones como dice Petro no soluciona el problema El más reciente balance de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) revela que prácticamente todos los cultivos estratégicos del país redujeron su producción frente a 2024, en medio de un deterioro simultáneo de las áreas sembradas. Los alimentos cuya producción cayó en Colombia El informe muestra un retroceso transversal en cereales y leguminosas, con caídas que en algunos casos son profundas y atípicas. Entre los alimentos más afectados están: Sorgo: -72 % en producción  Haba: -48 %  Arveja: -30 %  Trigo: -24 %  Fríjol arbustivo: -17 %  Maíz blanco: -12 %  Avena: -11 %  Fríjol voluble: -11 %  Maíz amarillo: -5 %  Soya: -2 %  Estos datos confirman un deterioro generalizado en la oferta agrícola nacional, especialmente en productos básicos para la dieta y la industria. La reacción de los agricultores: falta de garantías por parte del Gobierno Petro Más allá de las cifras, el tono del gremio es de alerta. Fenalce atribuye este comportamiento a condiciones estructurales que están desincentivando la producción. “El comportamiento a la baja, tanto de la producción, como de las áreas de siembra se debe a la falta de garantías para los productores de cereales y leguminosas”, señala el gremio. Entre los factores mencionados están los altos costos de producción, los bajos precios de los granos, la falta de seguros agropecuarios competitivos y problemas de infraestructura para almacenamiento y secado. Pero el mensaje más contundente apunta directamente a la política pública: «Incrementar las áreas cultivadas y la producción de nuestros granos es vital, pero no hay una política clara para estos sectores que les permita crecer, ser rentables y competitivos”, afirmó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.Puede interesarle: Últimos días: así puede acceder al 10 % de descuento en el impuesto predial antes del 17 de abril Menos siembra, un síntoma preocupante El deterioro productivo está directamente ligado a la reducción en áreas cultivadas. En 2025, la mayoría de los cultivos registró caídas en siembra: Maíz blanco: -23 %  Maíz amarillo: -17 %  Sorgo: -76 %  Haba: -23 %  Arveja: -20 %  Solo la cebada (+21 %) y la soya (+12 %) lograron aumentar su área sembrada, aunque esto no se tradujo en mayores niveles de producción en todos los casos. Este comportamiento refleja una señal clara para el mercado: los agricultores están reduciendo su exposición ante condiciones que consideran desfavorables. La situación resulta especialmente sensible en el contexto actual. El Gobierno Petro ha insistido en la necesidad de fortalecer el agro y avanzar hacia la soberanía alimentaria, con énfasis en el apoyo a pequeños y medianos productores. Sin embargo, los datos y las declaraciones del gremio evidencian una desconexión entre ese discurso y la realidad en el campo. Desde Fenalce advierten que no existe una política estructurada que permita mejorar la competitividad del sector, lo que, en la práctica, está afectando las decisiones de siembra y producción. Menos producción, más importaciones: la alerta que pone en riesgo el bolsillo de los colombianos  Uno de los efectos más visibles de esta caída es el aumento en la dependencia de importaciones. En 2025, el país importó el 88 % de los granos que consumió, mientras que la producción nacional solo cubrió el 12 % . En productos como el trigo, la dependencia es casi total (99,8 % importado), mientras que en la soya alcanza el 93 %. Incluso en el maíz, uno de los principales insumos de la cadena agroindustrial, la participación importada sigue siendo dominante. Este escenario implica riesgos para la estabilidad de precios, la seguridad alimentaria y la balanza comercial, especialmente en un contexto de volatilidad internacional. “La federación viene haciendo grandes esfuerzos […] pero los recursos no son suficientes para la gran necesidad que tienen estos sectores y el país en general, de garantizar la producción de sus alimentos”, advirtió Fenalce.Puede interesarle leer: Ventas de Chocolatinas Jet se dispararon 67 % con jugada clave del Grupo Nutresa De cara a 2026, el comportamiento de las áreas de siembra será un indicador clave para anticipar si el sector logra recuperarse o si, por el contrario, se profundiza la tendencia a la baja.