Obcecado con dejar su legado para la historia, Donald Trump parece haberse propuesto imprimir su sello a la arquitectura de la capital de Estados Unidos y que los ciudadanos reconozcan su huella allá donde miren en Washington. Además de los cambios en la Casa Blanca, que incluyen un gigantesco salón de baile y un Despacho Oval recubierto en oro, el presidente pretende erigir un arco del triunfo de 76 metros de alto. En su delirio megalómano, el dirigente norteamericano ha proyectado una estructura que se ubicaría en un extremo del puente Arlington Memorial, junto al río Potomac, y que ha hecho pública este viernes la Comisión de Bellas Artes. La idea es que el arco se alce frente al Monumento... Ver Más