Ángel Llàcer (Barcelona, 1971) sigue demostrando que nada puede con él. Hace dos años vivió el susto de su vida durante un viaje a Vietnam, donde sufrió una grave infección bacteriana que le llevó a pasar 14 días ingresado en la UCI y a someterse a cuatro operaciones. Aquella experiencia, que lo obligó a despedirse temporalmente de familiares y amigos, marcó un antes y un después en su vida personal y profesional. Tras un largo proceso de recuperación, el actor y director teatral volvió a los platós en 2025 como jurado de Tu cara me suena, su programa insignia en Antena 3. Llàcer retoma ese papel también este 2026, en una nueva edición del formato en la que continúa como líder del jurado, con más energía y ganas de disfrutar que nunca. Uno de sus grandes deseos cumplidos en la anterior edición fue imitar a Bertín Osborne en la gran final de 2025, interpretando 'Como un vagabundo'. Además, el catalán diversifica sus proyectos y ha participado en Congelados, una adaptación del popular concurso japonés donde el humor es el principal protagonista, en la línea de Me resbala o LOL: si te ríes pierdes. No obstante, el que fuera profesor de Operación Triunfo y se convirtiera hace tiempo en un personaje mediático, gracias, entre otras cosas, por su especial histrionismo, afronta esta temporada con más fuerza que nunca, y volverá al programa de Atresmedia tras aquel fatídico viaje a Vietnam de hace dos años. El actor y director teatral, que estudió en el Liceo Francés de Barcelona, durnate sus apariciones públicas de 2025, explicó cómo avanzaba su recuperación y su deseo de volver plenamente a los escenarios «No tengo más ganas de vivir porque ya las tenía antes, tengo más ganas de estar con mis amigos. No pasaba tanto tiempo con ellos porque trabajaba mucho, ahora no trabajo. Yo tenía muchas ganas de trabajar y cogí el alta, estuve 15 días y empecé a cojear. Ahora vuelto a estar de baja, pero ya estoy intentando recuperarme porque yo quiero trabajar cuanto antes mejor», confesó. «Hago recuperación, hago ejercicio, cada día subo una montañita y vuelvo a bajar, son dos horas. Voy mejorando, pero si por ejemplo me agacho no puedo levantarme bien», explicó en una entrevista. «Yo no sé si eran unas anchoas que comí que estaban como marinadas o unos caracoles. Yo comía todo en la calle, pero cuando comí las anchoas fue cuando cambié de Vietnam a Tailandia y cuando llegué al aeropuerto comencé a tener unos vómitos, llegué al hotel y estuve tres días en la cama», narró el presentador que añadió que durante esas jornadas le pincharon antibióticos. El catalán siempre se ha mostrado transparente con todo el dramático proceso que ha vivido con su enfermedad, sin embargo hay algo de lo que habla muy poco pese a que genera mucha curiosidad, su vida sentimental. El actor hace poco habló sobre quién era su pareja. Lo hizo en el programa Abrimos hilo de Xavier Sardà donde el actor explicó que tenía novio desde hacía «seis años». Pese a no entrar en detalles sobre su identidad, apuntó que se 'casó' a su manera. «En vez de casarnos celebramos la fiesta del amor. En la última fiesta que hicimos yo iba de sevillana y él de cordobés». No obstante, unos meses después, el polifacético catalán contó que esa relación había llegado a su fin, y que estaba pasando una época de pérdidas en su vida. «Estoy en un momento en el que tengo todas las casillas de mi vida por llenar, porque he tenido un año de abandonos, como el de mi perro, mi pareja o mis vecinos… Yo que hace un año tenía una casa alegre y feliz, ahora tengo una casa triste». Desde entonces se ha centrado en su recuperación y en retomar sus proyectos profesionales. Gracias a su trabajo en televisión y productor de espectáculos ha logrado amasar un interesante patrimonio en Madrid y Barcelona. El catalán cuenta con una empresa llamada Turrua Llacer Sl de la que figura como administrador único y que tiene su sede en el exclusivo barrio de Sarriá de la Ciudad Condal. Según contaba la publicación Vanitatis en 2021, el artista llegó a tener seis propiedades inmobiliarias a su nombre, pero con el paso de los años y tras varias operaciones de compra - venta se ha deshecho de algunas de ellas. Otra información de Semana apunta que Llàcer durante su recuperación se instaló en una casa en plena naturaleza con espectaculares vistas a la montaña catalana.