Industria de telecomunicaciones en Colombia. Imagen: Freepik.La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) dio a conocer recientemente un paquete de medidas que introduce cambios relevantes en el funcionamiento del mercado de telecomunicaciones en Colombia. Más allá del anuncio formal, el alcance de estas disposiciones radica en su intención de intervenir de manera directa en variables determinantes como la competencia, la relación entre operadores y usuarios, y la expansión de la infraestructura.Uno de los ejes principales de esta actualización normativa es la Resolución CRC 8171 de 2026, mediante la cual se incorporan ajustes al régimen de protección de los usuarios. Entre los cambios más relevantes se encuentra la obligación para los operadores de habilitar canales digitales que permitan la cancelación de servicios. Con esta medida, las compañías no podrán exigir trámites presenciales ni procesos complejos para finalizar contratos, una práctica que históricamente ha representado una barrera para los consumidores. La decisión busca equilibrar la relación entre empresas y usuarios, facilitando la terminación de servicios y promoviendo una mayor libertad de elección.En esa misma línea, la CRC estableció la exigencia de facturación desagregada en los planes empaquetados. Esto implica que los usuarios podrán identificar con claridad el costo individual de cada servicio contratado, ya sea telefonía, internet o televisión. Desde la perspectiva regulatoria, este cambio introduce mayores niveles de transparencia en la estructura tarifaria, al tiempo que permite una comparación más precisa entre las distintas ofertas disponibles en el mercado.La normativa también incorpora medidas orientadas a limitar prácticas comerciales que puedan afectar la competencia. En particular, se prohíben las ofertas dirigidas exclusivamente a usuarios de determinados operadores, una estrategia que, según la CRC, restringe la movilidad de los clientes y distorsiona las condiciones del mercado.Asimismo, se establece un periodo mínimo de 30 días para que un usuario pueda regresar a su operador original tras realizar un proceso de portación numérica. Con ello, se busca reducir el riesgo de decisiones precipitadas y garantizar que los usuarios cuenten con un margen razonable para evaluar su elección en un entorno altamente dinámico.Cambio para quienes tienen planes de celularFoto: tomada de Freepik¿Cómo impactan las comunicaciones en Colombia la nueva resolución del CRC?De acuerdo con expertos del sector con conocimiento del tema, consultados por Valora Analitik, las medidas adoptadas por la CRC tienen un impacto directo en la dinámica competitiva. En particular, destacan que la reducción de barreras económicas fortalece la posición de operadores más pequeños.Este efecto se explica, en parte, por la disminución de costos asociados a la interconexión, lo que facilita que más empresas puedan ofrecer servicios en condiciones comparables. En consecuencia, se espera una mayor diversidad de ofertas y una presión a la baja en los precios para los usuarios.Otro aspecto clave es la reducción de cargos relacionados con el roaming automático nacional y los accesos para operadores móviles virtuales. Según destacaron, estas decisiones permiten optimizar el uso de la infraestructura existente, evitando inversiones duplicadas y promoviendo un entorno más eficiente.Esto significa que los operadores podrán ampliar su cobertura y mejorar sus servicios sin necesidad de desplegar redes propias en todos los territorios, lo que resulta especialmente relevante en zonas con limitaciones de conectividad.En paralelo, la CRC avanzó en el fortalecimiento de la información disponible para el sector mediante la puesta en funcionamiento de dos plataformas públicas que consolidan datos georreferenciados sobre infraestructura de telecomunicaciones.Estas herramientas permiten identificar la ubicación de estaciones base y la presencia de redes de fibra óptica en corredores viales, información que anteriormente se encontraba dispersa en distintas fuentes. La centralización de estos datos facilita la toma de decisiones tanto para operadores como para entidades públicas.Esto permitiría identificar con mayor precisión las zonas con menor cobertura, lo que orienta la planificación de nuevas inversiones. Por otra parte, fomenta la compartición de infraestructura, un elemento que ha sido identificado como clave para reducir costos y acelerar el despliegue de redes.Adicionalmente, la CRC avanzó en la definición de reglas para modelos de conectividad basados en redes de fibra óptica compartidas. La propuesta regulatoria, que actualmente se encuentra en fase de comentarios, plantea un esquema en el que una única empresa se encarga del despliegue de la red física, mientras múltiples proveedores compiten en la prestación de servicios sobre esa infraestructura. Este enfoque introduce una separación entre la inversión en redes y la oferta al usuario final, lo que podría dinamizar el mercado de servicios fijos.Desde una perspectiva técnica, este modelo reduce las barreras de entrada, especialmente en regiones donde los costos de despliegue son elevados. Asimismo, establece condiciones de acceso equitativas bajo principios de no discriminación, lo que contribuye a generar un entorno competitivo más balanceado.