Es una gran revolución que por ahora ni siquiera acertamos a entender del todo aún en nuestras sociedades. De hecho, es que la inteligencia artificial sin duda ha llegado para cambiarlo todo, incluyendo no sólo la forma en que pensamos y aprendemos sino también los métodos formativos utilizados incluso en la educación reglada.A nadie se le escapa que ChatGPT, Gemini, Claude o Copilot, entre otros chatbots, son herramientas mucho más potentes que las enciclopedias, tanto aquellas en papel utilizadas antaño como también una Wikipedia convertida en una base de conocimiento online que reniega por ahora de la IA debido a sus grandes problemas de revisión de fuentes y a una inequívoca tendencia a la mentira incluso deliberada.Por ahora, lo que sabemos es que los profesores deben lidiar ya con trabajos no sólo inspirados en las respuestas de la IA a nuestras preguntas, cosa que no sería negativa si el estudiante verifica las fuentes y revisa su trabajo, sino que directamente están corrigiendo textos escritos por herramientas de IA generativa como las mencionadas ChatGPT, Claude, Copilot, Gemini, etcétera... He introducido un regalito en el enunciado de un trabajo que he marcado a mi alumnado: Una única frase, pero escrita con letra blanca sobre fondo blanco (difícilmente visible para ellos, pero accesible si copias y pegas en un prompt).Y… me lo estoy pasando pipa corrigiendo. pic.twitter.com/4oJKkdKg8A— P. Duchement (@PDuchement) April 8, 2026 Y así es cómo hemos llegado a este curioso caso que el profesor @PDuchement nos presentaba en su cuenta de la red social X, antes Twitter, reconociendo que no era tan difícil descubrir a sus alumnos a la hora de confirmar el hecho de si estaban utilizando herramientas de IA para escribir sus trabajos sin esfuerzo.Ni siquiera hacen falta herramientas o complejos programas antiplagio, pues este profesor simplemente incluyó en el enunciado una referencia recurrente a la tortilla de patatas que estaba hábilmente camuflada en texto blanco sobre fondo blanco, cosa que obviamente nadie leyó pero que la IA no puede pasar por alto cuando genera la respuesta solicitada. Este es mi favorito. Fijo que usó Copilot pic.twitter.com/yke5bt8Jgv— P. Duchement (@PDuchement) April 8, 2026 Así pues, muchos estudiantes presentaron sus trabajos con texto sintético que ni siquiera fue re-leído o revisado antes de enviarlo a corrección al profesor, por supuesto incluyéndose esas referencias a una de las recetas más tradicionales de la gastronomía española.Como es obvio, estas frases que la IA introdujo en relación con la tortilla de patatas y la cebolla no tenían nada que ver con el resto del trabajo solicitado a los alumnos, descubriéndose todos aquellos que no sólo habían utilizado IA para generar el texto sino que además, en un alarde de holgazanería y despreocupación, ni siquiera se molestaron en leerlo para eliminar esas alusiones erróneas.Puede parecer curioso, pero es que más allá de la anécdota y de lo gracioso del caso, lo cierto es que esta historia refleja un problema creciente en los ámbitos formativos y educativos, algo que va mucho más allá de la introducción de la calculadora o los ordenadores en el pasado. Los métodos tradicionales no parecen servir demasiado en la era de la IA y la inmediatez, así que sin duda tocará adaptarnos rápido y bien a unos cambios sociales que afectarán sin duda al desarrollo del cerebro en la parte física y del conocimiento humano en general..embed-error { padding: 1rem; background-color: #ffebee; border-left: 4px solid #d32f2f; margin: 1rem 0; }.embed-error p { margin: 0 !important; color: #d32f2f !important; }